Un mail enviado a la redacción de Otrodía.com por los cañadenses Mariano Salvetti y Debora Sorichetti, da cuenta de la aventura vivida por un grupo de cañadenses que habían partido con destino a Perú el pasado 4 de enero.
Como es de público conocimiento, las copiosas lluvias caídas en la zona de Machu Picchu dieron lugar a graves derrumbes que dejaron a centenares de turistas varados, una argentina muerta y serios trastornos para los habitantes del lugar.
Mariano y Débora habían salido del lugar recorriendo el Camino del Inca, junto a los también cañadenses Romina Goycochea y Carolina Ciarrochi, por lo que de manera fortuita quedaron libres de vivir los acontecimientos que poblan todos los noticieros desde hace varios días. Ellos mismos nos dan cuenta de que otros compañeros, Gabriel Barrios, Ignacio y Lucia Beccacece, Mariano Biloni y Sebastián Bressan, entre otros quedaron varados en Aguas Calientes, incomunicados de manera terrestre con la ciudad de Cuzco.
Sebastián explicó a radio LT10, que el grupo argentino organizó algunos esquemas de ayuda y empadronamiento, a fin de colaborar con el operativo que hasta ahora espera un puente aéreo para la evacuación.
Uno de los problemas, explicó Sebastián a la emisora, es la demora en que los argentinos accedan a la posibilidad de ser evacuados. Otro, es la suba de precios en los suministros que los especuladores han aplicado, aprovechándose de la situación.
Los numerosos argentinos varados, contó, esperan que una más rápida acción diplomática argentina permita poner fin a tan incómodo estado de cosas.
Nuestros espontáneos corresponsales, mientras tanto –que a su vez se encuentran en la zona costera de Perú- nos hacen saber que todos están bien, y que seguirán aportando información de sus compañeros de excursión.