Un robo dejó sin comedor a 250 personas de Loyola Sur
Hace siete años que la vecinal Loyola Sur brinda asistencia alimentaria a chicos, madres y abuelos del barrio. Pero desde ayer, y al menos hasta el martes, no podrá hacerlo. El motivo: el comedor fue vaciado de mercadería y utensilios de cocina.
“No hay comida porque robaron”. Con esa inscripción en un precario cartel se encontraron los chicos y mujeres de Loyola Sur que esta mañana se acercaron a la sede de la vecinal, donde hace siete años funciona un comedor, en procura de un plato de comida caliente.
En la madrugada del jueves la puerta trasera de la entidad barrial ubicada en José Pedroni 6650 fue violentada por un grupo de delincuentes, aún no identificado, que logró llevarse toda la mercadería que había en la institución y le garantizaba por varios días el almuerzo y copa de leche a 250 personas, casi todos los utensilios de comida, varias garrafas y los elementos de panadería que habían sido comprados recientemente para dar inicio a un taller de panificación.
Sin consuelo, Liliana Benítez, presidenta de la vecinal Loyola Sur, contó que fue ayer a las 8 de la mañana cuando tomaron conocimiento de lo sucedido y radicaron la denuncia en la Subcomisaría N° 12.
“Encontramos, además de las puertas violentadas, todo desparramado. No te puedo explicar con palabras lo que siento, porque hace años que funciona este comedor y no entiendo cómo pudieron hacerle esto a los chicos del barrio. Además, dedicamos muchas horas de nuestras vidas a esta actividad y que pase una cosa así te bajonea muchísimo”, dijo la mujer.
Consultada sobre cuándo podrían volver a brindarse el comedor y la copa de leche, Liliana estimó que recién el martes. “Ahora hay que presentar tres presupuestos a la Nación para que nos asigne una partida y podamos comprar lo que nos sustrajeron, desde la mercadería hasta los platos, vasos, cubiertos... Ojalá podamos abrir las puertas el martes”, deseó.
Con respecto a quiénes podrían haber cometido el hecho, la vecinalista refirió no tener sospechas concretas pero sí que utilizaron un vehículo para llevarse lo robado ya que quedaron las huellas marcadas en un terreno baldío que linda con la institución.
Una vecina, por su parte, contó que esa madrugada se escuchaba incesantemente el ladrido de los perros pero, como los focos del alumbrado público están quemados, “no se podía ver quién andaba”.
“Este robo ocurrió por las condiciones en las que está el barrio: no hay luz, los yuyos están altos, las calles presentan un pésimo estado... En definitiva, el escenario ideal para que ocurra este tipo de hechos”, fueron sus palabras.
Más robos
La vecinal Loyola Sur no fue la única en ser saqueada. También lo fueron, días anteriores, un comedor y una guardería del Movimiento Los Sin Techo y un local de Cáritas.
“Lo único que pido es que la Subcomisaría N° 12 investigue porque la nuestra no fue la única entidad en ser vaciada. Espero que haya una buena investigación y, sobre todo, se encuentre a los responsables de los robos que ocurrieron en instituciones que brindan asistencia alimentaria a chicos y abuelos del barrio”, sentenció la presidenta de la vecinal.
“Hoy no se come”
Mirta no se enteró del robo que sufrió la vecinal y alrededor de las 11.15 llegó a la entidad para almorzar. No estaba sola: la acompañaba un bebé de meses llamado Edgar.
“Se sabe que los que venimos acá lo hacemos por necesidad. No entiendo cómo alguien pudo haberse llevado los alimentos y las cosas del comedor. Ayer no pude venir por la lluvia, por eso no me enteré”, manifestó a El Litoral.
A las 11.30, otros chicos acompañados de sus madres empezaron a llegar al comedor. Tampoco se habían enterado de lo sucedido. “Yo escuché algo de un robo, pero lo asocié con el de hace unos días. Qué macana”, indicó Mari.
Por último, Liliana Benítez finalizó el diálogo con El Litoral haciendo hincapié en que hoy en muchos hogares “no se almorzó” y, por ende, “muchas pancitas quedaron vacías”.