De la redacción de El Litoral
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El gobierno sostiene a mitad de semana la ofensiva que lanzó el viernes pasado en un intento por poner fin a la “minicorrida” que se desató en la plaza cambiaria en los últimos días, luego de que la autoridad monetaria convalidó en los últimos dos meses un incremento en el precio nominal del dólar (de 11 centavos) similar al registrado durante todo el primer semestre del año (13 centavos).
Ayer, el gobierno vendió unos U$S 580 millones (el equivalente al 1,16% de las reservas totales que declara el Banco Central) en apenas tres días, es decir, llevó a volcar al mercado más de un tercio del total operado. Con semejante inversión, el oficialismo “busca desalentar las sostenidas compras privadas y restarles el incentivo de una ganancia, por mínima que sea, asegurada”, explican en la plaza cambiaria, pese a que creen que la decisión fue “algo tardía”.
Según los especialistas, el dato quedó a la vista por la estrategia que aplicó el Banco Central en sus reiteradas apariciones vendedoras, que permite entrever que optará por limitar fluctuaciones hasta que logre “calmar los ánimos”, un momento que nadie se atreve aún a predecir.
Según consignaron en mesas financieras, la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont agredió las pantallas del mercado con posturas de ventas en bloque de a U$S 100 millones. Finalmente, se deshizo de más de U$S 220 millones en el contado del circuito donde operan grandes players como bancos y empresas para que el tipo de cambio no se aprecie más de la cuenta. La cifra hubiera sido incluso mayor, de no ser por una recompra de U$S 30 millones que ejerció el ente oficial sobre el final de la jornada. También ayudó la banca pública con unos U$S 50 millones. De esta manera, las reservas ya se ubican en U$S 49.761 millones.
Pero en la entidad se mantienen tranquilos porque la aspiradora se activó a través del mercado cambiario. No obstante, en la licitación de ayer, el Central por primera vez en más de dos meses logró retirar pesos. Vencían $ 3.197 millones y los bancos ofertaron $ 3.477 millones. El BCRA adjudicó $ 3.315 millones y consiguió absorber $ 118 millones.
Fue noticia
Suiza le puso un límite a la suba del franco y la moneda se hundió 10%. El Banco Central de ese país anunció que comprará “cantidades ilimitadas” en el mercado para asegurarse que el franco no se fortalezca más allá de 1,20 francos. La neutralidad, una bandera furtivamente agitada en épocas de guerra, fue dejada a un lado. La sobrevaluación de la moneda llevó a la economía al borde de la deflación.
Al FMI
El ministro de Economía, Amado Boudou, y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, encabezarán las comitivas oficiales que viajarán la semana próxima a Washington DC a participar la Reunión Anual Conjunta del FMI y Banco Mundial, que coincidirán también con la Cumbre de Ministros de Economía y titulares de bancos centrales del G20, y con el foro de países en desarrollo, G24. Como en cumbres anteriores, la Argentina y Brasil llevarán posición común en distintos temas, y serán la voz cantante del G24, ya que son los únicos dos países que participan de ambos foros.
A contramano
Argentina es el único país de la región que pierde reservas monetarias. En lo que va de 2011, las reservas del Central cayeron en U$S 2.384 millones , equivalente al 4,5% del stock. Buena parte de esa caída se debe a la acelerada demanda de divisas por parte del sector privado. En agosto, se acentuó porque se utilizaron reservas para pagar un vencimiento del Boden 2012. En diciembre habrá otro pago por 2.300 millones.
Volver al mercado de capitales
Eric Ritondale, economista del estudio Econviews a cargo de Miguel Kiguel, se sumó al grupo de profesionales que aconseja un retorno al mercado de capitales para evitar el pago de deuda con reservas del Banco Central. En una entrevista con DyN, el economista aseguró que “la deuda dejó de ser un lastre” para la economía argentina y la situación hoy es mucho más favorable”.
Ante una consulta sobre cuál es la evaluación de la actual situación de deuda pública de la Argentina, Ritondale sostuvo que “por la reestructuración de 2005 y básicamente por el hecho de que no hubo nuevo financiamiento y no se salió a colocar deuda, la situación no tiene nada que ver a otros episodios de la historia, es mucho más favorable. El stock de deuda/PBI es muy bajo y apenas es del 20 por ciento con el sector externo. Además, la mitad está en moneda extranjera y la otra mitad está en pesos corrientes, en pesos ajustados por CER y ajustados por Badlar. La que está ajustada por CER representa apenas el 25 por ciento de la deuda pública y 3/4 de esos títulos están en manos del gobierno”, señaló.
Más adelante, y requerido sobre cuáles serían las primeras medidas que debiera adoptar la nueva administración, el economista señaló: “Dado que lo más probable es que baje el superávit externo es salir a hacer colocaciones para que los vencimientos de capital en moneda extranjera se renueven con deuda nueva. No sería dejar la política de desendeudamiento. Serían unos 3 mil ó 4 mil millones de dólares”, concluyó.
Demanda sostenida
Sigue la presión sobre el dólar
Las ventas oficiales se convirtieron en la única oferta para atender la creciente demanda de la divisa norteamericana.
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