Alto movimiento turístico en la zona por el fin de semana largo
Las cabañas de Santa Rosa de Calchines, Cayastá y Helvecia trabajaron con prácticamente la totalidad de sus plazas cubiertas. En la ciudad, la Asociación Hotelera Gastronómica relevó un promedio de ocupación del 85%.
Completos. Varios de los complejos de la costa santafesina fueron colmados. Así, ratifican su potencial para viajes de corta duración.- Foto:José Vittori
Si las fuertes lluvias y tormentas que se desataron durante buena parte de la jornada del viernes dieron pie a alguna vacilación, éstas se disiparon con el avance del fin de semana largo. Y en los complejos de cabañas ubicados a la vera de la Ruta Provincial N° 1, en las localidades de Santa Rosa de Calchines, Cayastá y Helvecia, se cumplió lo previsto por el nivel de reservas y casi la totalidad de las plazas -entre el 90% y el 100% según fuentes consultadas- estuvieron ocupadas entre sábado y lunes.
El mayor caudal de visitantes que eligió los paisajes ribereños de la costa para pasar estas “mini vacaciones” provino sobre todo de las localidades ubicadas en el oeste santafesino (Sunchales y Rafaela entre otras) y del este de Córdoba, incluida la capital de la provincia mediterránea. Esto va en sintonía con lo que viene ocurriendo desde hace tiempo en toda la costa, que encontró en esos puntos la mayor parte de la demanda, que en general hacen “turismo en familia”.
“La gente vino, hubo muchísimo movimiento”, resumió esta mañana Guillermo Kees Scotta, propietario de un complejo de cabañas en Santa Rosa. Y señaló que, mas allá de que los visitantes llegaron tanto el viernes como el sábado a la mañana, “fue muchísima la gente que se acercó entre sábado y domingo para buscar un lugar y no había dónde mandarlos”. En este sentido precisó que, más allá de las lluvias del viernes, luego las condiciones climáticas acompañaron hasta culminar ayer con un día precioso.
El otro aspecto que resaltó Kees Scotta, es el impacto positivo que tiene la afluencia turística de los fines de semana extendidos para las economías regionales. “El comercio anduvo muy bien, incluso ayer se vio un desabastecimiento en las verdulerías, que fueron arrasadas por los visitantes”, graficó. Al respecto, anunció que ahora las expectativas están centradas en lo que ocurrirá con la llegada de las fiestas, ya que el año pasado no pocas familias eligieron a la costa como el lugar para reunirse y recibir el año nuevo. “Personalmente, ya tengo reservas”, adelantó.
En la ciudad
En un dato que de primera mano puede parecer inesperado, la Asociación Hotelera Gastronómica relevó un promedio de ocupación del orden del 85% en la ciudad. El mayor nivel de trabajo se dio entre viernes y sábado y luego “el domingo cayó un poco”, explicó el presidente de la entidad, Mario Wagner. Pero señaló, no obstante, que la cifra permite hacer una muy buena calificación del fin de semana largo, con hoteles que llegaron a tener ocupación del 100%.
En la configuración de este escenario cumplió un rol preponderante el encuentro anual de Ateneos de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que reunió a más de 300 jóvenes en la Sociedad Rural local. La llegada de este contingente es lo que habría influido en buena medida en la alta ocupación de las plazas, que normalmente alcanza en los fines de semana largo -según precisaron desde la asociación- a un 60% ó 70%. También pudo haber influido el desarrollo de la 17° Feria Artesanal del Mundo y Comunidades Indígenas que se desarrolla en la Estación Belgrano.
No obstante, Wagner manifestó en diálogo con El Litoral que de un tiempo a esta parte la ciudad comenzó a evidenciar un repunte en cuanto a la afluencia de visitantes. Algo que viene apuntalado por el desarrollo de eventos de la jerarquía de la Copa América y el TC 2000, que la colocan ante los ojos del país y la posicionan de a poco como un destino posible.
Esto último queda en evidencia en los guarismos que maneja la subsecretaría de Turismo de la ciudad, que indican que en septiembre último el nivel de consultas en los centros de informes dispuestos en ciudad se incrementó en un 32 por ciento en relación al mismo mes de 2010.