Un hito. El original Puente Colgante fue todo un símbolo de la ciudad. Empezó a construirse en 1924, y quedó habilitado en 1928. En 1983, como consecuencia de una creciente, cedió una parte. Foto: Archivo El Litoral
Siete Jefes, ayer
El barrio es, desde su origen, uno de los más bellos de la capital santafesina. Por su fisonomía, muchos lo describen como “un cocodrilo” porque es largo, angosto y apoya su panza en la laguna.

Mónica Ritacca/ María Víttori Fotos: Mauricio Garín / Archivo Cámara: Juan Manuel Víttori Chofer: Mario Ereñú [email protected] Hacia fines del siglo XIX y principios del XX se consolidó el barrio Siete Jefes. Allí, por entonces, se asentó una población dedicada en su mayoría a la actividad ferroviaria que supo aprovechar la belleza del lugar y acompañarla con la construcción de imponentes residencias frente a la laguna Setúbal. El trazado de una avenida, que por entonces se llamó Argentina, le dio una impronta particular al barrio porque empezó a ser más visitado y elegido como lugar de paseo. De hecho, en varias oportunidades se desarrollaron en ella carreras de autos. Hablar de Siete Jefes también es recordar el original Puente Colgante, habilitado un 8 de junio de 1928, derribado por una inundación en 1983 y reconstruido en 2002; o el puente ferroviario a Rincón que por 1930 atravesaba la laguna Setúbal, cuyos pilotes fueron más tarde —por el año 1980— la base fundamental de una aerosilla que cruzaba a la gente hasta el complejo Piedras Blancas. Es rememorar las kermeses que se organizaban en la parroquia Nuestra Señora del Huerto y a los trenes de carga y de pasajeros que permanentemente transitaban por el sector de vías que está en el límite oeste del barrio, sobre Vélez Sarsfield. Siete Jefes responde al primer movimiento emancipador que hubo en territorio americano y cuya aparición ocurrió siete años después de la fundación de la ciudad por Juan de Garay. Los Siete Jefes fueron los primeros criollos que, cuando Garay se dirige a Paraguay a seguir colonizando tierras, generan en el país un movimiento revolucionario que termina en la creación del primer movimiento emancipador pretendiendo, ya en aquel entonces y casi dos siglos antes de la Revolución de Mayo de 1810, lograr la independencia del poder conquistador de España. Esos siete mancebos que generaron el movimiento fueron quienes le dieron nombre al barrio santafesino emplazado en el centro este de la ciudad.
/// UBICACIÓN
el litoral
Mirá todas las fotos y videos en www.ellitoral.com
/// postales de ayer
Puerto de Palos. El 25 de diciembre de 1968 se puso en funcionamiento la Confitería Ike’s, emplazada en el primer pilar del ex puente del Ferrocarril que unía Santa Fe con San José del Rincón. Años más tarde cambió su nombre por Puerto de Palos, identificación que mantuvo desde fines de 1970 hasta 1995. Ese año no se renovó el permiso municipal y cerró definitivamente. Fotos: Archivo El Litoral

Vista panorámica. Así se veía la avenida Costanera en el año 1978.
Carrera de autos. En los años 40’, sobre la avenida Costanera eran frecuentes las carreras de autos. Cada vez que había una, familias enteras disfrutaban del espectáculo y se congregaban en torno al evento.
Puente ferroviario. Rusos y polacos trabajaron en el montaje del puente ferroviario sobre la laguna Setúbal del ramal del ferrocarril Francés que, en 1940, llegaba a Colastiné y San José del Rincón. Su construcción se encargó en 1927 y en 1934 concluyeron los trabajos. En 1943 fue vendido al Ferrocarril Trasandino.
Aerosilla. El tren ferroviario fue desmantelado y llevado a Mendoza en 1944. Sus pilotes de cemento sobre fundaciones de aire comprimido fueron la base para montar, en 1980, una aerosilla que llegara hasta el complejo Piedras Blancas. Funcionó hasta 1982- 1983, cuando se vino una creciente.





