Auspiciados por los “avances” logrados en las últimas horas ligados al retroceso del dólar blue, y el acorralamiento de las expectativas sobre una potencial decisión de devaluar en forma pronunciada el peso, el gobierno y sus principales brazos ejecutores en terreno cambiario -que son el Banco Central y la Afip-, parecen decididos a no ceder la iniciativa a propios y extraños. La cotización informal que ayer cerró entre $ 9 (compra) y $ 9,05 (venta), con una caída de 13,4 % con respecto al récord de $ 10,45 del 8 de mayo, hoy parecía comenzar a desarrollar un rebote al alza. En los pocos lugares de la city santafesina donde se pueden efectuar operaciones de compra-venta de dólares, el billete norteamericano cotizaba a $ 9,30. La semana pasada había superado los $ 10,50.
Varias fuentes coincidieron que el descenso en las cotizaciones se dio en un contexto de escaso volumen de operaciones pero donde los negocios fluyeron con mayor dinamismo que en jornadas anteriores etiquetadas en el propio mercado como “feriado cambiario”. Esto habilitó a algunos brokers a “recalcular” las proyecciones: “Cuando el Gobierno se vaya del mercado seguramente retomará la tendencia creciente ya que entrará la demanda fuerte que hoy tiene miedo a los controles y seguramente ya no habrá tanta oferta”, sostuvo un analista de un banco de inversión.
Tal como se comentó a comienzo de semana, la Afip afina los controles al tiempo que Guillermo Moreno se reunió con los cambistas para soñar con un dólar ilegal mucho más bajo, a 6,50 pesos y conversar sobre la necesidad de que la city acompañe el blanqueo.
Ayer la tasa intercambiaria subió alrededor de 480 puntos base. Un operador explicó que la falta de pesos en el mercado es una estrategia para obligar a las entidades a deshacer posiciones, vender bonos en dólares o divisas.
Presionado por las ventas
Dólar blue, más contenido
Había llegado a tocar $ 8,70. La Anses salió a vender bonos en dólares pero los inversores aprovecharon los precios e hicieron rebotar las cotizaciones.

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