Un buen gesto

Papás solidarios pintaron la

entrada de la escuela Paso

El establecimiento recibió una donación de pintura de la Municipalidad. Un grupo de padres tuvo la iniciativa de pintar la parte de entrada del colegio y de acondicionar una habitación para ampliar la capacidad edilicia.

De la redacción de El Litoral

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La escuela Juan José Paso necesitaba una “lavadita de cara”. La pintura estaba, pero no había plata para contratar mano de obra. Entonces, un grupo de padres -además de docentes y hasta los propios alumnos- decidió tomar rodillo y pinceles, calzarse el gorro de papel y comenzar a pintar el muro de entrada -adonde están las rejas-, la parte baja de la fachada y el marco del portón de ingreso al establecimiento, ubicado en San Martín 3459. Y ya que estaban, se pusieron a remozar las paredes de una vieja habitación -deshabitada desde hace muchos años- para trasladar allí el jardín de infantes: es que aumentó la matrícula y el espacio quedó chico.

“A la pintura la donó el municipio para la fachada de la escuela. Nosotros decidimos pintar la parte que pudimos, todo el zócalo de entrada. Para empezar ya hicimos bastante”, comentó a El Litoral una de las colaboradoras, Patricia. “Además estamos acondicionando una parte de adentro con pintura comprada por la cooperadora, que era antiguamente la casa del director y ahora se va a convertir en el jardín de infantes”, contó. Participaron en el trabajo cerca de 30 papás, más algunos docentes y alumnos de la escuela.

“Nosotros queremos hacer nuestro aporte a la escuela pero la fachada es muy alta y no la podremos pintar. No debemos poner en riesgo a los padres: va a haber que montar andamios, traer escaleras elevadas. Así que empezamos por la parte que podemos, para aprovechar la donación de pintura”, explicó Patricia. Este sector de entrada estaba muy manchado por la humedad y el paso del tiempo, que siempre dejan huellas en las paredes. “Algo teníamos que hacer, y así empezamos”, agregó.

“¡Uf, es mucho trabajo!”, exclamó Zaida al pasar con la carita llena de pintura seca; era una nena que estaba ayudando en las tareas. Lo dijo con entusiasmo: no importaba el sacrificio, ya que se trataba de una buena causa. El solcito de la mañana era agradable. Alguien -que seguramente no tenía buenos antecedentes como pintor- se encargaba de una actividad complementaria, pero no menos digna que pintar: hacía circular el mate y regalaba alguna broma. El trabajo se había vuelto una actividad lúdica.

Matrícula

“Inesperadamente, este año advertimos un notable incremento de la matrícula. Entonces, decidimos acondicionar y pintar una habitación de la casa del director, que está adentro de la escuela. Allí estarán los más chiquitos en muy poco tiempo”, dijo Roxana, la vice.

“En este sector de la vieja casa deshabitada desde hace muchos años había dos habitaciones que se unieron y así el espacio quedó más grande. Tuvimos que tomar esta medida porque nos creció mucho la matrícula, y eso es muy bueno para la escuela”, concluyó Graciela, directora del establecimiento.

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Varios papás, docentes y alumnos decidieron aunar esfuerzos para pintar el muro de entrada de la escuela J. J. Paso.

Foto: Guillermo Di Salvatore

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EL DATO

Donaciones

Días atrás, la Escuela Cuarto Centenario -en bulevar y Lavalle- recibió la donación de pintura para mejorar su edificio, que es patrimonio histórico provincial. Esta y otras donaciones se enmarcan en el Programa “Cambiá la cara, empezaron las clases”, llevado adelante por el municipio junto con el Fondo de Asistencia Educativa (FAE), y que consiste en la entrega de insumos para que la comunidad educativa pueda pintar la fachada de los establecimientos educacionales. En la oportunidad, se entregó a los directivos y a los niños obsequios para el año escolar: una bandera, mapas, libros, láminas y ejemplares del Martín Fierro.