Edición del Viernes 19 de junio de 2009

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Falsificaban certificados de discapacidad - Edición Impresa - Sucesos | Policiales Sucesos

Las copias eran “burdas”

Falsificaban certificados de discapacidad

Corresponsalía Rosario

La Policía detuvo a un hombre en la zona noroeste de Rosario que se dedicaba a falsificar certificados para discapacitados, una maniobra por la que cobraba entre 250 y 500 pesos.

Este artimaña de adulteración de los certificados fue denunciada por la Subsecretaría de Inclusión de Personas con Discapacidad de la provincia, que realizó una denuncia en la Unidad Regional II y al juzgado de Instrucción en turno para que se investigaran si en un local de la zona noroeste de Rosario se vendían certificados de discapacidad.

El viernes pasado, efectivos policiales se presentaron en un local de la Cooperativa Urquiza, en barrio Ludueña, donde detuvieron a un hombre en el momento en que estaban vendiendo los certificados truchos. Esta persona quedó detenida y le fue incautada gran cantidad de material que prueba las falsificaciones que llevaban adelante en el barrio.

La policía secuestró cuadernos con nombres, direcciones, números telefónicos y sumas de dinero abonadas por unas 400 personas, como también 200 certificados para personas discapacitadas en trámite, otros 200 impresos, diversos tipos de sellos (“es copia fiel”, “Dirección Provincial de Tránsito” y “Comisión Nacional de Regulación del Transporte”, entre otros).

“Gratis y sin demoras”

Silvia Tróccoli, subsecretaria de Inclusión de Personas con Discapacidad de la provincia, explicó a El Litoral que “esta gente estafaba a personas de muy bajos recursos que por falta de información acudía a estas personas para gestionar un certificado, que actualmente la provincia lo otorga de manera gratuita y sin ningún tipo de demora”.

La falsificación de estos certificados era tan burda que en muchas ocasiones escribían con errores de ortografía los diagnósticos de la persona a la que se le vendían estos documentos. Por ejemplo, en uno de los certificados que se incautó figuraba “asma” como diagnóstico, una patología que no es causal de discapacidad. Incluso, a los certificados adulterados les habían puesto la foto del beneficiario y los habían plastificado, algo que no llevan los documentos oficiales expedidos por la Provincia.

El certificado que otorga actualmente la Subsecretaría de Inclusión de Personas con Discapacidad de la provincia otorga una serie de beneficios, como descuentos en el transporte público de pasajeros, descuentos del 100 por ciento en medicamentos, en tratamientos de rehabilitación y prótesis, entre otras cosas.

Gran parte de las personas que habían acudido al local que manejaba este hombre en el barrio de la zona noroeste no tenían a simple vista ninguna discapacidad física.

Tróccoli advirtió que “la gente que llevaba adelante la adulteración de los certificados también pretendía engañar a los vecinos ofreciéndoles pensiones”.

La funcionaria insistió en que la población debe saber que los certificados que otorga la provincia “son totalmente gratuitos”. “Actualmente, llevamos unos 42 mil certificados expedidos desde diciembre de 2007. La cantidad de certificados se ha triplicado. De 16 juntas de evaluación que había hace dos años se pasó a 34, por lo que los certificados se otorgan con mayor rapidez”, señaló la subsecretaria de Inclusión de Personas con Discapacidad de la provincia.



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