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Villancicos de Sor Juana - Edición Impresa - Opinión Opinión

Villancicos de Sor Juana

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Sor Juana Inés de la Cruz.

Nydia Mondino de Forni

Innegable es que la gran poetisa mejicana de la segunda mitad del Siglo XVII, Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695) ha dejado con sus letras una herencia digna de admiración, no sólo local sino internacional. Desgraciadamente mucho de su obra se ha perdido; más, se sabe, que era una aplicada estudiosa en muchas materias, entre otras: la música. Con relación a ella han sobrevivido sus Villancicos.

El villancico era un género poético de corte popular, con motivos y símbolos de la liturgia cristiana. Versos hechos canto para la festividad patronal, poesía de belenes, del Niño Jesús, de su madre... El nombre que se le da es típicamente español, lo que no quiere decir, por su forma y procedencia, que haya nacido con todos los elementos en España. Se sabe se practican formas musicales parecidas en otros países, tales como los “Christmas Carols” ingleses o los “Noel” franceses. Lo cierto es que en España el género evolucionó por cuenta propia, alcanzando un grado de madurez y riqueza de elementos que permiten considerarlo como género típicamente español. Su desarrollo abarca los siglos XVI, XVII y XVIII. El nombre primitivo fue “Copla de Villancico”, pues “villancico”, a secas, era simplemente diminutivo de “villano”, o sea campesino. Villancico destinado a que el pueblo participe directamente en las festividades religiosas. Existen además excelentes muestras profanas del género que, con el tiempo, se introducen en las formas primitivas del teatro español.

Los villancicos de Sor Juana, como otros creadores barrocos, tienen pleno dominio de la poesía popular, logrando captar y transmitir la alegre comicidad y los gustos sencillos del pueblo, y al mismo tiempo (gracias a los distintos personajes que intervienen) imprimirlos una clara configuración dramática. Sor Juana escribió sus villancicos en español y en náhuatl, como muestra de que su sensibilidad universal no desdeñaba los colores ni los sentimientos locales.

En los “Villancicos al glorioso San Pedro” presenta al apóstol como adalid de la justicia verdadera, el arrepentimiento y la compasión. En otros reivindica a la Virgen María como patrona de la paz y defensora del bien; otros villancicos destacados son los del nacimiento, cantados en la Catedral Nueva la Nochebuena de 1689. Tal es el caso

Navidad, 1689

Estribillo

 

Al Niño Divino que llora en Belén, ¡déjen-le,

pues llorando mi mal, consigo mi bien! ¡déjen-le

que a lo criollito yo le cantaré!

¡Le, le, que le, le le!

Coplas

Sed tiene la penas Dios, y es bien le den

sus ojos el agua, el barro mi ser: ¡déjen-le!

Dejen que el Sol llore; pues aunque al nacer

también llora el Alba, no llora tan bien: ¡déjen-le!

que es el llanto del mal, aurora del bien.

* * *

¡Que en pajiza cuna, de la Luz dosel,

el Sol cuando nace se venga a poner! ¡Déjen-le!

Si Dios por no herirme, siendo recto Juez,

Humano convierte el rayo en laurel. ¡Déjen-le!

que llorando mi mal consigo mi bien!

Un siglo después compositores vieron en la obra poética de Juana un desafío musical interesante, entre ellos Manuel de Mesa, que musicaliza varios de sus villancicos, logrando una verdadera joya musical.

Clarín sonoro del viento

Estribillo

 

Sonoro clarín del viento, resuena tu dulce acento

toca, toca, ángeles provoca

y mil serafines mil dulces clarines que

haciéndole salva con dulces cadencias saludan a María.

Coplas

Hoy que tu natal feliz, esperado tantos siglos

es la gloria de los cielos, y es el fin de los suspiros.

...

Luz que al vistoso arrebol de tu cielo cristalino,

temeroso el Sol te vista siendo de tu luz mendigo.

...

El espíritu de amor en las aguas del principio

navegaba en tus cristales en que se miró a sí mismo.

...

Hoy, Señora, tu natal, tan puro y esclarecido

dio fin a la triste pena del más infausto delito.

Con el tiempo, la “décima musa”, como la llamaban, cayó casi en el olvido. Más su notable figura resurgió con fuerza durante el siglo XX y desde entonces sus textos, vivos otra vez, continúan inspirando nuevas composiciones musicales.



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Lunes 20 de diciembre de 2010
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