Edición del Sábado 27 de octubre de 2012

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Pastizales saludables, futuro sustentable - Edición Impresa - Campolitoral

VI Encuentro del Cono Sur

Pastizales saludables, futuro sustentable

El evento refleja un claro avance entre productores y ambientalistas detrás de un mismo objetivo, y la concreción de resultados concretos traducidos en la certificación de calidad de la carne del pastizal como un producto con alto valor agregado para el mercado interno y la exportación.

Pastizales saludables,  futuro sustentable
 

Federico Aguer

faguer@ellitoral.com

Para cualquier santafesino, Cayastá es el punto fundante de nuestra realidad moderna, sede de un hito que partió a la historia en dos. Recorrer sus ruinas, una vez más, permite rememorar aquella gesta colonizadora con vistas a “abrir las puertas de la tierra”, que permitió que el sueño de Garay sea hoy una realidad palpable y concreta.

Aquella hacienda criolla que bajó del Paraguay se fue esparciendo por el Río de la Plata, influenciando de manera profunda en la realidad social y productiva de aquel entonces, lo hizo con una impronta que continúa presente aún hoy.

En esta oportunidad, el VI Encuentro de los Pastizales del Cono Sur, realizado en esta localidad emblemática, cuenta con exposiciones acerca de la historia de la ganadería, la ecología y la agronomía de los pastizales, temas que son abordados por investigadores, técnicos y productores de los cuatro países involucrados (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).

Concreciones

Gustavo Marino, de Aves Argentinas, manifestó que se trata de un evento de importancia internacional. “Es un día histórico para esta iniciativa, que realza el trabajo de la Alianza del Pastizal en el país”, expresó. Según Marino, además de una serie de avances logrados en los dos últimos años con el apoyo del Banco Mundial y del Fondo Mundial del Medio Ambiente en Argentina, “el paso histórico es la puesta en marcha de un producto como la carne del pastizal etiquetada. Gracias al apoyo de ACDI y de PROGAN, que son dos entidades locales, estamos hoy ofreciendo al público un producto de calidad que se relaciona con la conservación de la vida silvestre”, agregó.

Para Marino, a partir de ahora, “tenemos un programa de calidad que estipula una serie de pasos que los interesados tienen que seguir, un sistema de control de gestión que lidera Aves Argentinas”. Los productores tienen que solicitar el ingreso al programa, hay una auditoría, y se otorga la licencia para el uso del logo.

Según el conservacionista, Argentina está haciendo punta en lo relacionado a la biodiversidad, ya que en otros lugares se ha apostado recientemente a la base pastoril, algo que nosotros tenemos desde hace rato. “Nosotros afinamos un poco más el lápiz y dijimos que si es base pastoril es un ambiente que conserva la vida silvestre y eso es buscado por el consumidor local y del mundo”, explicó.

Finalmente, destacó los beneficios de este tipo de actividad, los que están relacionados con los servicios ecosistémicos, el manejo del agua y también con la salud humana.

Historia y futuro

Carlos Hernández, como productor ganadero del grupo PROGAN y como referente local del proyecto, tuvo a su cargo la bienvenida de los asistentes. Y aprovechó para hacer una breve cronología de la importancia de Cayastá en la ganadería rioplatense. “En el último evento en Brasil propusimos hacer el próximo en Cayastá, porque queríamos remarcar un hecho cultural e histórico. Todos sabemos que en 1573, la funda Juan de Garay llegando desde Asunción, trayendo una gran cantidad de vacunos, y 5 años después refunda Buenos Aires. En esa comitiva con 20 españoles y 80 criollos asunceños, llega con los primeros gérmenes de la ganadería que se empieza a reproducir en esta zona, desplazándose a Entre Ríos, Río Grande de Sul y la Banda Oriental, por lo que en un sentido, esta tierra es fundante de la actividad y del gaucho como artífice y sujeto de esa actividad”, dijo. Y sintetizó esa revolución productiva en tres siglos bien marcados: el siglo XVIII con las vaquerías, el XIX con la actividad de cría y los saladeros y el Siglo XX en la era del frío en la producción bovina.

Alto vuelo

Si algo deja en claro el evento, es que la brecha entre producción y ambientalismo serio se puede achicar en beneficio de todos. Santiago Dalesio, director Ejecutivo de Aves Argentinas, remarcó que este encuentro es un espacio valioso y enriquecedor, “que nos enorgullece como ambientalistas que somos”. Para Dalesio, “estamos dando un paso muy importante en el contexto de este trabajo, hemos abierto el programa de certificación de la ganadería sustentable a través de la verificación de productores que han asumido que van a trabajar de una forma que permita conservar los pastizales siendo respetuosos de la biodiversidad, para que el recurso llegue intacto a nuestros nietos”.

Según el ambientalista, el acompañamiento de las instituciones y productores (“que nos enseñan muchísimas cosas”) permitieron que esta ONG ambientalista esté tomando la responsabilidad de certificar su trabajo. Esto, para una organización de este tipo es “una decisión muy valiente que ejercemos con alegría, pero que implica un compromiso muy fuerte, para trabajar en un camino de fortalecer a todos los actores”, agregó.

A futuro, todo por hacer. “Tenemos por delante un camino muy positivo. Hemos abierto el programa para certificar ya algunos establecimientos, lo que es un paso trascendental, una decisión de punta que nos pone muy orgullosos, y esto ha sido posible por el trabajo de técnicos, productores, fuentes de financiamiento y el Estado que han confiado en nosotros”.

Más ambiente

Diego Moreno, presidente de la fundación Vida Silvestre, destacó la importancia de este trabajo, por muchas razones. “En nuestros países, los pastizales están muy desprotegidos, sólo el 1 % está conservado, es una región que se sostiene con la ganadería y que ha sufrido un proceso de transformación, ya que el 60 % de los pastizales originales ya han sido reemplazados”, observó. Para Moreno, este tipo de iniciativas imponen esta problemática en la agenda. “Hemos impulsado la creación de un parque nacional. Creo que el eje pasa por ver cómo hacemos compatibles la producción con la conservación, y este marco ha podido demostrar que es posible, que es un camino que podemos transitar con una visión conjunta que hemos comprobado hablando con los productores”, dijo. Y agregó que esta iniciativa tiene una alto valor desde los institucional, con cuatro países involucrados y muchas entidades que comparten el trabajo.

¿Qué son los pastizales del Cono Sur?

Se trata de uno de los pocos ecosistemas de praderas y sabanas templadas del mundo, y son reconocidos como una prioridad de conservación en el Neotrópico. Nombrados también como “Pampas”, abarcan una superficie aproximada de 1 millón de kilómetros cuadrados (100 millones de hectáreas), compartidos por cuatro países que integran el tratado del Mercosur: Paraguay, Uruguay, Brasil y la Argentina.

Estos pastizales comprenden en realidad 4 eco regiones que no respetan límites políticos y están estrechamente relacionadas en términos biogeográficos, económicos y sociales. La mayor proporción de los pastizales se encuentra en la Argentina (58%), con Uruguay y Brasil compartiendo proporciones similares (20% y 18% respectivamente) y el remanente 4% corresponde al Paraguay.

La región posee una notable diversidad biológica (particularmente notoria en especies vegetales, muchas de ellas con valor económico para la humanidad. Por ejemplo, se han detectado 1.600 especies de plantas vasculares (374 gramíneas o pastos) en las pampas argentinas, 2.500 (400 gramíneas) en los pastizales uruguayos y 3.000 (400 gramíneas) en los Campos Sulinos del Brasil.

Pastizal vs. agricultura

Se estima que la agricultura, junto con las plantaciones forestales y la urbanización de amplios sectores, han transformado el 68% los pastizales de la región. Por otra parte, se estima que un 60% de los suelos de la región sufren procesos de erosión activa. Entre 1970 y 1999, la región habría perdido 23 millones de toneladas de nutrientes: 45,6% asignables al cultivo de soja, 28% al de trigo y 26% al de maíz.

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“Esta tierra es fundante de la actividad ganadera y del gaucho como artífice y sujeto de esa actividad”

Carlos Hernández,

PROGAN

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“La certificación de la ganadería sustentable a través de la verificación de productores permite conservar los pastizales”

Santiago Dalesio,

Aves Argentinas

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“El eje pasa por ver cómo hacemos compatibles la producción con la conservación, y esto demostró que es posible”

Diego Moreno,

Fundación Vida Silvestre

El factor humano

La Pastizales del Cono Sur sostienen también una población humana de 35 millones de habitantes, lo que representa una densidad poblacional aproximada de 35 habitantes por km2. Sin embargo, la población rural es muy inferior, puesto que grandes ciudades albergan más del 55% de la población, y otro 30% se distribuye en ciudades menores. Las áreas más ricas y económicamente activas de la región se hallan en el Centro-Sur de la región, siempre vinculadas a los suelos más aptos para el desarrollo agrícola, mientras que las más pobres y marginales se hallan hacia el norte, donde la actividad preponderante es la ganadería extensiva, toda vez que la presencia de humedales o afloramientos rocosos condiciona el desarrollo agrícola.

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Uruguayos. Diana Musitelli y Gerardo Evia lideran el programa PROVIDES, que complementa la ganadería del pastizal con el turismo rural en el país oriental. Pablo Preliasco vino desde San Borombón.

Foto:Campolitoral

Decálogo del ganadero del pastizal

Promover la conservación del pastizal, protegerá el suelo y mejorará la ganancia de peso en sus animales. Si no puede evitar reemplazar pastizales naturales por cultivos, deje áreas de “reserva” y “corredores” que las conecten. Evite el pastoreo excesivo e incorpore nuevas pautas de manejo de los pastizales. Mantenga parches, o potreros, con pastos altos y cortos, favoreciendo la variedad de ambientes naturales en el campo y una mayor diversidad biológica. Priorice el uso de pasturas con especies nativas u originarias de la región, que toleran mucho mejor las sequías y las inundaciones que las pasturas foráneas. Favorezca el semillado espontáneo de sus pastos naturales y otras plantas forrajeras. Controle a perros propios y ajenos. Asegúrese que los agroquímicos usados estén registrados y en dosis adecuadas. No deje de considerar opciones más amigables con el ambiente. Valore su fauna y evite la caza furtiva en su propiedad (la caza puede ser una actividad complementaria, legal y controlada). Disfrute la belleza de los pastizales y sus aves. Usted tiene en su campo un escenario único en el mundo y cada vez más amenazado.



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