“CORAZÓN DE LEÓN”

Iguales para el amor

Iguales para el amor

Sencillamente eficaz. Un romance especial con pasos de comedia y algo más que una mera fórmula exitosa.

Foto: Gentileza producción

 

Rosa Gronda

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En películas anteriores, Carnevale había abordado temas más o menos espinosos, como el amor en la tercera edad (“Elsa & Fred”), la orfandad de los discapacitados (“Anita”) y la infidelidad (“Viudas”), donde supo tamizar los puntos álgidos con una cuota de humor. En “Corazón de León”, redobla la apuesta y se vuelca a la comedia con cierta apuesta por el absurdo y la provocación. Sin embargo, lo principal del relato no se apoya en las expectativas sugeridas por los afiches que acentúan el contraste físico entre un enano y una exuberante belleza femenina, porque “Corazón de León” es ante todo una película romántica, una historia de amor. Pero distinta.

Parte sí, de una premisa antiprejuiciosa: todos somos iguales ante el amor y no importa que el carismático León (Guillermo Francella) mida 1,36 m. Como en la fábula de la princesa y el sapo, Ivana (Julieta Díaz) queda encantada con él, cuando fortuitamente se conocen.

Los inconvenientes vendrán del entorno familiar y los amigos de ella, para quien no resultará fácil manejar el juicio de los otros. “No es nada grave, es distinto”, advertirá el protagonista que toda la vida tuvo que pelear para tener su lugar en el mundo, ante la falta de centímetros que dan patente de normalidad en una sociedad básicamente discriminadora.

León tiene en claro sus propias limitaciones y ventajas (es inteligente, simpático, amable y adinerado) pero las dudas atormentarán a la mujer, interpretada por Julieta Díaz, que se asemeja a una diva de la comedia italiana de los sesenta. Ese conflicto -que transforma la comedia en melodrama- desatará una lucha interna entre los sentimientos amorosos y el peso de los prejuicios.

Encanto y oficio

La película cuenta con todos los requisitos para un cine masivo pero es algo más que una mera fórmula exitosa, tiene mucho oficio y logros no visibles habitualmente en la comedia romántica nacional. Una acertada ausencia de costumbrismo y ante todo el apoyo en la carismática pareja interpretada por un actor y una actriz con encanto y talento.

Lo atractivo de la película pasa por mostrar cómo se conocen y se van enamorando los protagonistas; punto de vista que sabe cuándo acentuar o contrastar y cuándo no. La escena del dormitorio, por ejemplo, está muy cuidada, cerrando el plano y con muchas elipsis. También las situaciones y diálogos están elaborados con una riqueza poco común para el cine argentino que aspira a la gran taquilla y suele desbarrancar en lo grotesco.

Respetando la estructura básica de la comedia romántica, cada personaje central tiene su acompañante: la secretaria de Ivana (Jorgelina Aruzzi) y también la figura de la madre (Nora Cárpena). En el caso de León, su hijo Nicolás y su mucama incondicional, quienes complementan y ayudan a unir los hilos que entretejen una relato irreverente, lúdico y muy entretenido.

En el haber de “Corazón de León” gravita su guión eficaz, una narración fluida y las impecables actuaciones. Su punto más flaco aparece cuando se acentúa demasiado el discurso moralizador, quedando el mensaje predicador por sobre la imagen narrativa.

En la audición, molesta una banda sonora omnipresente, demasiado obvia, mientras que sin música o con menos, la película podría haber ganado en intensidad. Y, por último, se extraña el protagonismo de la ciudad y sus ambientes, que son los bienvenidos ingredientes de las comedias clásicas. Por lo demás, la película tiene un merecido destino de éxito, capaz de sorprender, divertir y emocionar con recursos nobles.

* * * Buena

“Corazón de León”

  • (Argentina/2013). Guión y dirección: Marcos Carnevale. Con Guillermo Francella, Julieta Díaz, Mauricio Dayub, Jorgelina Aruzzi, Nicolás Francella, María Nela Sinisterra y Claudia Fontán. Fotografía: Horacio Maira. Música: Emilio Kauderer. Edición: Ariel Frajnd. Dirección de arte: Mariana Sourrouille. Sonido: José Luis Díaz. Duración: 100 minutos. Apta para todo público. Se exhibe en Cinemark