Desde las 19 de ayer hasta el mediodía de hoy precipitaron sobre la ciudad más de 145 milímetros. Gran cantidad de vecinos de distintos barrios del borde oeste debieron dejar sus hogares, invadidos por el agua, y esperaban asistencia de los organismos que atienden la emergencia. Lo propio ocurría en algunos distritos costeros como Bajada Distéfano, La Guardia y Colastiné. Temían episodios de pillaje en los inmuebles abandonados por sus propietarios y preveían extremar las medidas de seguridad. En la ciudad de Rosario, donde llovió más de 250 mm en 72 horas, había 2.500 evacuados y 11.000 usuarios sin energía eléctrica.