EDITORIAL

Un mundo de contradicciones

Uno de los rasgos distintivos de las economías capitalistas es su carácter cíclico. A los períodos de expansión le suceden los de ajuste -en muchos casos inevitables- porque es necesario corregir las distorsiones que ese crecimiento ha provocado. El procesamiento de esta realidad no fue un proceso sencillo, ya que durante mucho tiempo economistas y políticos estuvieron dominados por la idea del progreso lineal y sostenido que negaba la existencia de las crisis con la convicción de un creyente.

Crónica política

Un epitafio inquietante

A la señora no le ha gustado que el Congreso le rechace a su candidato, el cada vez más impresentable Daniel Reposo. O, lo que es peor aún, que haya sido sometido a un papelón tal, que al hombre no le quedó otra alternativa que presentar la renuncia para detener su propio derrumbe, derrumbe que había transitado desde la falta de antecedentes a la falta de idoneidad moral, y ya estaba a punto de llegar al ridículo. Más allá del mal humor de la señora, conviene insistir en el esfuerzo realizado por los legisladores para frenar a un incompetente. Y conviene insistir, porque una vez más hay que destacar que la oposición es necesaria en una democracia y así como algunas veces no ha estado a la altura de sus responsabilidades, hoy las ha cumplido y las ha cumplido bien.

En Familia

Cuando falta la esperanza

Presunciones de gurúes y pensadores sociales vaticinan para el siglo XXI la era del escepticismo y la melancolía. Vivimos, en este preciso momento, en una contradicción inexplicable entre el orgullo y satisfacción por el avance de la ciencia, que ha elevado la sobrevida, y el uso de esa misma ciencia para acortar esa expectativa, con que sólo medie la voluntad personal de terminarla, mediante la llamada muerte digna. Así, el determinismo ante un futuro incierto, doloroso y desesperanzado prioriza una muerte digna antes que la finalización natural de la existencia. Si quiere otro ejemplo: la ciencia ha descubierto la inseminación in vitro para posibilitar la procreación de la vida, en casos de insuficiencias orgánicas que no lo permitan naturalmente, en contradicción con la propuesta abortiva del pensamiento seudoprogresista. ¿Cuál es el punto medio de este dilema; dónde está la razón de decidir por uno u otro camino? Pareciera que las realidades de los casos que mencionamos no pasan por acceder a una vida más llevadera y placentera, sino por la falta de esperanza y la ausencia de un auténtico propósito que le dé sentido a la propia existencia. Es un hecho indiscutible que los impulsos suicidas proceden de pensamientos oscuros y desesperanzados, ante los cuales el mejor antídoto es luchar, ¿pero cómo, cuando no tenemos el control sobre lo que está ocurriendo a nuestro alrededor? Tengamos en cuenta que la esperanza es un estado de ánimo en el cual vemos como posible lo que deseamos, no obstante depende de nuestra lucha para salir de la crisis que nos paraliza. Pensemos que una crisis personal también pasará, aunque los índices y mediciones de situaciones adversas que vivimos los humanos indiquen un futuro incierto.

Al margen de la crónica

James Bond por un día

Los secretos mejor guardados del mundo del espionaje han quedado al descubierto en una exposición en Nueva York, donde se revela que las agencias de inteligencia pueden obtener la información más delicada valiéndose ya sea de la alta tecnología de un satélite espacial, o de una simple caja de fósforos.