“La realidad es que nos está faltando juego, como a la mayoría de los equipos del fútbol argentino”, fue la frase más contundente de Mario Sciacqua en su encuentro semanal con la prensa. Y es así. Colón no está mal en la sumatoria de puntos, puede acceder a una posición de privilegio (segundo o a lo sumo tercero si es que gana), pero todavía el equipo no tiene una identidad de juego definida, algo que Sciacqua y sus jugadores están buscando.
Viene de jugar mal ante San Martín de San Juan, donde se rescató un punto valioso gracias a la buena actuación de Pozo. Sin fútbol en el medio, con problemas defensivos por el sector de Raldes y con escasísima generación de situaciones de peligro frente al arco rival, Colón buscará una rotunda mejoría para visitar mañana a los granates, que arrancaron muy bien y que ahora tienen la misma cantidad de puntos que los sabaleros.
El dueño del medio
Así como Colón tendrá que mejorar en el medio y por eso Sciacqua pondrá a Costa por afuera para que sea más agresivo y a Moreno por adentro para que distribuya un poco más el juego, enfrente tendrá a un equipo que cuenta con cinco volantes, de los cuales hay tres, por lo menos, con buen pie. Volverá Camoranesi, en tanto que Valeri y Regueiro, por los costados, serán las principales compañías de Silvio Romero, el único punta neto que tiene el equipo de Schurrer.
Por su parte, Paolo Goltz está recuperado de un golpe y jugó 45 minutos para la reserva ante Belgrano, por lo que su presencia en el próximo compromiso depende de la mirada del entrenador. En tanto que el ítalo-argentino Camoranesi retornará, casi con seguridad, en el lugar de César Carranza.
Momento clave
Los números son buenos en la campaña sabalera. Mañana se jugará el noveno partido, o sea que se estará promediando el Apertura, y de continuar con esta sumatoria es posible que el equipo logre superar la barrera de los 30 puntos, con lo cual se situará en una posición expectante.
De todos modos, la intención del cuerpo técnico y los jugadores es la de pelear arriba, asumiendo un protagonismo directo. Para ello, este partido de mañana exige sumar y no será fácil. Lanús es un buen equipo y si tiene a sus jugadores enchufados, puede llegar a acarrearle problemas al mediocampo sabalero. El equipo de Sciacqua consiguió solidez defensiva en las últimas fechas, desde la llegada de Pellegrino a la titularidad, pero precisa que se mejore en la contención en el sector central de la cancha y que se tenga un poco más la pelota para atacar con claridad.
Si Higuaín y Luque pueden generar lo suficiente, Esteban Fuertes tendrá la chance de contar con situaciones de gol, algo que se le viene negando al goleador histórico en los últimos dos encuentros, después de haber sido figura ante San Lorenzo.






