Juan Raúl Moncada

Sin jugar bien y en gran parte siendo superado por Independiente Rivadavia de Mendoza, Colón con gol de cabeza del "Polaco" Bastía se metió en 16avos de final de Copa Argentina. Huracán será su próximo rival.

Juan Raúl Moncada
Si bien no pasó gandes sustos a lo largo de los 90 minutos —el remate de Irañeta en el palo fue lo más peligroso—, Colón fue superado por un equipo que lo presionó, lo metió en su campo y en grandes pasajes le “toqueteó” el balón. No fue buena la actuación “sabalera” en la fría noche de Quilmes, se rescata la victoria y el pase a la siguiente fase de este torneo que siempre le fue esquivo. Anoche Colón, pasó usando el arma que el equipo de Eduardo Domínguez ha patentado.
Ilusión
Salió con todo el equipo “rojinegro” y antes de los 10 ya le había generado un par de situaciones importantes a los mendocinos, Yamil Garnier se mandó por derecha y a medio caerse terminó sacando un remate que se fue muy cerca del palo derecho del arquero, enseguida Iván Torres tuvo una nueva chance dentro del área y su remate se fue cerca; parecía que Colón iba a manejar el trámite del partido a voluntad, pero no pasó mucho mas que eso y de a poco el elenco de Alfredo Berti se fue animando, con un mediocampo combativo, presionando bien a Poblete y no dejando avanzar a Bernardi ni a Torres; arriba Vera pasaba desapercibido y lo poco que producía Colón pasaba por las escaladas de Yamil Garnier.
No tenía una buena noche Germán Conti que en mas de una oportunidad se terminó equivocando, por el lado de los mendocinos “asomaba” tibiamente el intento de manejo de balón por parte de Disanto, al menos inquietaba a un Colón que se durmió después de los 10 minutos.
Llegando a los 25 y tras una guapeada del “Memo” Montero, la pelota le quedó a Sosa, que trabó y ganó para finalmente sacar un violento remate dentro de la medialuna, que se terminó yendo sobre el travesaño de Carranza; enseguida Maidana se mandó por izquierda y tiró un buen centro que pasó frente a los tres palos, sin que Irañeta y Sosa pudieran conectar.
Colón no atacaba, hasta que le cometieron falta a Pereyra, el propio jugador pateó el tiro libre que con esfuerzo Lugo mandó al córner, desde el tiro de esquina llegó el gol de Bastía, se quedó el arquero clavado en la línea y el “Viejo Polaco” que estaba pisando la línea del área chica, solo puso la cabeza y sin saltar terminó abriendo el marcador.
Se desesperó Independiente Rivadavia y sobre el final tras un córner llegó el cabezazo limpio del moreno Andrade, que se fue muy cerca del palo derecho de Carranza; se fue el primer tiempo con la victoria de Colón en un partido muy parejo donde no se habían sacado ventajas en el juego.
El complemento
Eduardo Domínguez mandó a Nicolás Leguizamón en reemplazo de Iván Torres, pero Colón lejos de mejorar siguió transitando con mucha “tibieza” por el partido y en grandes pasajes del segundo tiempo sufrió el “toqueteo” de los jugadores mendocinos, que si bien no tuvieron profundidad, en algunas ocasiones llegaron con chances concretas sobre la última línea de un Colón que fue muy inseguro.
Una de las llegadas de Independiente fue realmente peligrosa, Irañeta se mandó por derecha, entró al área y sacó un remate que dejó parado a Jorge Carranza, pero el balón “milagrosamente” pegó en el palo derecho del arquero que nada podía hacer; el mal momento de Colón y la confusión eran tal, que en dos oportunidades dos jugadores propios terminaron chocando entre si, primero Olivera lo cruzó a Conti y un rato mas tarde Yamil Garnier le propinó un tremendo cabezazo a Poblete, siendo el lateral quien terminó mas golpeado y reemplazado por Ceballos.
De ahí al final el partido no cambió mucho, Independiente fue mas, pero nunca encontró las armas como para lastimar y Colón que llegó muy poco solo hizo correr los minutos para quedarse con una victoria que llegó solamente a través del arma que este equipo de Domínguez utiliza y muy bien: la pelota parada.