De la Redacción de El Litoral - [email protected]
Sebastián González, un chileno que fue formado en las filas de Colo Colo y después hizo casi toda su carrera en el fútbol de México -Atlante, Tigres, Veracruz-, es uno de los jugadores apuntados en la impensada lista de delanteros que Colón empezó a armar después de quedarse sin la renovación de José "Pepe" Sand. Nacido el 14 de diciembre de 1978 en Viña del Mar, el conocido "Chamagol" tiene la ficha liberada por el Veracruz, equipo que desde hace un tiempo es dirigido por el argentino Nery Alberto Pumpido.
Permanentemente convocado a las selecciones chilenas en cada competencia, este delantero chileno que desde el 2002 juega en el fútbol de México, se hizo conocido por su forma de festejar los goles en tierras aztecas. Es que el "Chamagol", en cada celebración, comenzó a imitar a los personajes más populares de México: "Chespirito", "Chavo del Ocho" y "Chapulín Colorado".
Sebastián González es un goleador implacable que viene de tener una temporada floja, mucho más por la falta de continuidad en el juego que en la falta de gol en sí mismo. Los nuevos gerenciadores de Los Tiburones Rojos de Veracruz lo desafectaron de la plantilla que ahora comanda Nery Alberto Pumpido y por el momento no fue incluido en ninguna negociación con otras entidades del fútbol mexicano, donde es conocido.
En consecuencia, más allá de la diferencia de valores entre lo que se paga en México y lo que puede llegar a ganar acá en la Argentina, al delantero le interesa mucho la posibilidad de ponerse la camiseta de Colón. El propio "Chamagol" reconoció que tuvo contactos telefónicos con el presidente Germán Lerche y que la negociación está abierta.
Ahora, en cuanto a la estrategia a desarrollar, lo primero que debe hacer el jugador es terminar de desvincularse del Veracruz, para poder empezar a conversar directamente con la dirigencia sabalera.
Todo un personaje
El delantero chileno Sebastián "Chamagol" González había anunciado en su momento que pretendía imitar a todos los personajes del comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", durante el festejo de sus goles.
Hace dos año, vistiendo la camiseta del Atlante, el chileno comentó que "la idea es seguir con la línea de personajes. Ya están "El Chapulín", "El Chavo", "El Chanfle", "Don Ramón", la "Chiripiorca" y "Doña Florinda", su último personaje.
"Se ha dado una cosa muy simpática con las celebraciones, porque la gente que apoya al equipo anda preguntando qué vas a inventar, qué es lo que viene ahora", comentó el delantero que ahora pretende Colón. Incluso, estando en México, se dio una anécdota muy particular: Sebastián González se cruzó con "Chespirito" y con su esposa, la actriz Florinda Meza, a quienes advirtió que "venía una sorpresa", en referencia a que se pondría una cabellera postiza imitando el peinado del conocido personaje si es que anotaba un gol ante el América.
Aseveró que mandó a confeccionar una peluca con tubos al estilo Doña Florinda a una tienda especializada para imitar la rutina de ese personaje cuando se encuentra con "Don Ramón" en la vecindad, y por equis causa le pega una sonora cachetada.
La promesa se cumplió: después de un tanto que anotó "Chamagol", el delantero chileno corrió al banco de suplentes, le colocaron la peluca y su compañero de equipo Daniel Alcántar hizo de Don Ramón, para recibir una cachetada.
"La gente se divierte y para mí fue especial celebrar mis goles de esa manera en una cancha de fútbol. Hasta los rivales, muchas veces, más allá de las broncas, reconocen la ocurrencia", dijo a los medios mexicanos en su momento uno de los jugadores más importantes que surgieron en Chile en los últimos años.
Su historial
Sebastián González, identificado con el Colo Colo, llegó a las divisiones inferiores en 1991, debutó en el primer equipo en 1998, con un triunfo 3-0 sobre Cobreloa en Santiago. Un año más tarde comenzó a actuar en diferentes encuentros internacionales. En 2002 fue transferido a los Atlante de México, donde González anotó 13 goles en 19 partidos en el Torneo Apertura, y marcó otros 16 en 16 partidos en el Clausura. En este equipo festejó sus goles de una manera muy particular, emulando a los personajes de Chespirito, El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado, ya sea poniéndose un gorro del chavo o usando un chipote chillón. Al año siguiente, marcó 14 goles, (6 en el Apertura y 8 en el Clausura) incluyendo cinco que anotó en un sólo partido. En el Apertura 2004, marcó 12 goles en 17 partidos.
Fue transferido a Tigres de la UANL para jugar a partir de enero de 2006 y en la temporada 2007 fue cedido a préstamo con opción a compra al Club Tiburones Rojos del Veracruz, club que acaba de liberar su ficha.
En la Selección de Chile jugó la Copa América Perú 2004. También jugó las clasificatorias rumbo a Alemania 2006 y los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, donde consiguió medalla de bronce.






