Habrá que esperar un día más finalmente. Conclusión: más cigarrillos, menos uñas, muchas rondas de mate, café. Todo lo que se necesario para calmar ansiedades y bajar un poco los nervios. Es que ayer oficialmente la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó que los tres dramáticos e infartantes partidos que definirán el tercer descenso a la Primera “B” Nacional se jugarán el domingo a las 15, con una clara orden para los prodcutores televisivos de comenzar los tres a la misma hora.
En consecuencia, Colón-Olimpo de Bahía Blanca, Arsenal de Sarandí-Atlético Rafaela y Godoy Cruz de Mendoza-Racing de Avellaneda se jugarán el domingo a la siesta. De los tres, como se ve, el único que jugará sin el aliento de su público será “La Crema” de Rafaela.
Más allá de la importancia del partido y los 90 minutos que estarán en juego para Colón, por lo visto hasta ahora y en una clara decisión del cuerpo técnico para ir sacándole presión a los jugadores, desde el área de prensa de la entidad del barrio Centenario se comunicó el diagrama de entrenamientos que los sabaleros encarararán de una manera totalmente normal. Nada raro, nada extraño, nada distinto ni especial.
Hoy martes, los jugadores entrenaron en el predio y por la tarde les dieron libre el resto de la jornada. Mañana miércoles, el plantel entrenará desde las 10 en el predio y por la tarde tendrá libre. El jueves la práctica de fútbol será desde las 17 en el estadio Brigadier López.
Posteriormente, el viernes los jugadores entrenarán desde las 10 en el estadio, mientras que el sábado el plantel entrenará desde las 10 en el predio. “El día de atención a la prensa se confirmará con el transcurso de la semana”, explica el comunicado oficial del Club Atlético Colón que está firmado por José Leandro Dato como responsable de la Secretaría de Actas e Información Pública del Club Atlético Colón.
¿Otras opciones?
Como se sabe, Diego Osella y Julio César Toresani contarán con el automático retorno del uruguayo Gerardo Alcoba —al ser expulsado ante Estudiantes no jugó frente a Vélez en Liniers— a la zaga donde reemplazará al pibito Conti en la cueva y volverá a formar el binomio defensivo al lado de Lucas León Landa. Este es sin dudas, desde el punto de vista del oficio y la experiencia, uno de los puntos positivos porque se necesitan juagdores con aplomo y voz de mando para ordenar a los chicos.
Entonces, nadie duda de lo que Alcoba le puede aportar a la última línea sabalera con su retorno.
La baja, importante por cierto, es la del zurdo Jacobo Mansilla, un jugador que está completando un muy buen 2014 con la camiseta de Colón en la banda izquierda del mediocampo. Si bien en un primer momento se apuntó al nombre de Facundo Curuchet —que dicho sea de paso entró y entró bien en la cancha de Vélez en Liniers— como el reemplazante natural de Mansilla para que pueda acompañar a Lucas Alario arriba y así retroceder Carlos Martín Luque unos metros en el campo de juego, con el correr de las horas fueron trascendiendo otras opciones que manejaría el comando técnico sabalero de cara al trascendental partido del domingo a las 15 frente a Olimpo de Bahía Blanca en el Cementerio de los Elefantes.
Una de las opciones que se conocieron es la del chico Villarruel, naturalmente un mediapunta que podría arrancar con aspiraciones ofensivas. Lo mismo con Sosa, siempre y cuando se lo ubique en zonas centrales de la cancha y no “tirado” cerca de las bandas.
Lo que está claro es que el entrenador (Osella) y su mano derecha (Toresani) saben que Colón necesita ganar el partido para no depender de nadie y de última asegurarse un desempate a las 72 horas para conservar la plaza de Primera División para el fútbol de Santa Fe.
Se viene la última batalla de la gran “guerra” de Colón por el promedio. No quedan dudas de las miles y miles de almas que coparán las tribunas el domingo a las 15 en el Cementerio de los Elefantes. Y tampoco de la entrega de estos jugadores que lograron llegar a 27 increíbles puntos cuando en enero muchos lo daban a Colón como el primer descendido.






