Por Enrique Cruz (h)
El reloj marcó puntualmente las 19.30. Se notaba en el ambiente esa mezcla de ansiedad e inquietud por lo nuevo, que a la vez se tornaba trascendente. Nadie de los presentes -periodistas, dirigentes, ex dirigentes, técnicos y responsables de inferiores, jugadores juveniles- desconocía que algo histórico se estaba a punto de concretar. en otro sector, alejado de ese marcado estado de expectativa, Gabriel Omar Batistuta ajustaba los últimos detalles con el presidente del club. Hasta que desde el hotel, acompañado por varios directivos y ante las corridas propias de fotógrafos y camarógrafos, el goleador histórico de la selección nacional hizo su ingreso al recinto para dar inicio a la conferencia de presentación.
“Tengo el mismo nerviosismo que en 1989, cuando estaba a punto de debutar contra San Martín de Tucumán”, dijo el “Bati”, impecablemente vestido con un saco sport grisáceo, camisa al tono y pantalón claro. Pasaron seis años desde que dejó de jugar, tiempo que no se nota si se observa el impecable estado físico del hombre que escuchó atentamente la presentación que le hicieron Carlitos Mehaudy, primero, y el propio presidente.
—¿Por qué te decidiste por volver al fútbol y por qué elegiste a Colón?
—Hace rato que vengo hablando con Germán, ví lo que es Colón y lo que quiere ser. Eso me gustó y me convencí de que este era mi lugar. Me explicó el presidente que el club quiere crecer y agregar profesionalismo a sus estructuras. Me hizo sentir bien, tanto él como sus dirigentes, me atendieron bárbaro y todo eso me dio impulso a aceptar el desafío. Estoy seguro de que la experiencia será positiva. Recorrí el mundo con el fútbol y tengo ganas de contar y aplicar lo que viví.
—¿Cuáles serán tus funciones?
—Estaré al lado de Germán y seré el nexo con el cuerpo técnico. Charlaré también con la gente de inferiores porque sé que es uno de los aspectos básicos de este club. No voy a estar en el banco, no me voy a poner el buzo, trabajaré en la parte organizativa y participaré en la compra y venta de los jugadores. Tengo muchos contactos repartidos por todo el mundo, estoy empapado de todo y es un ambiente que conozco mucho.
—¿Tuviste propuestas?
—Muchas, tanto del país como del exterior. Con mi familia hemos decidido desde hace un tiempo radicarnos en la Argentina y, a la vez, esto de Colón se acercó muchísimo a lo que pretendía.
—¿Vas a recomendar o a hablar con jugadores para que vengan a reforzar el plantel?
—Con Marito, a quien, como todos saben, conozco desde hace muchísimo tiempo, estuvimos hablando de jugadores. No voy a tirar nombres, pero estamos analizando y programando.
—¿Cuáles son tus objetivos?
—Que Colón ocupe un sitio de privilegio en el fútbol argentino, que salga campeón por primera vez, pero todo debe llegar a su debido tiempo. en mi caso, trataré de sumar cosas para que los resultados lleguen lo antes posible. Para mí, esto es un desafío personal y creo que Colón y Santa Fe son la plaza justa.
—¿Te radicarás en Santa Fe?
—No. Pero el presidente sabe que levanta el teléfono y me encuentra. La idea es venir seguido, pero entiendo que las funciones se van a poder desempeñar en otro lado.
—¿Creés que en la Argentina se entiende realmente la función del secretario técnico?
—En Vélez funcionó...
—En Boca no y provocó el fracaso de Bianchi...
—Es verdad que no funcionó, pero no creo que Bianchi haya fracasado. Posiblemente se haya pensado que Bianchi iba a hacer lo que logró con el buzo de técnico. El secretario técnico es un nexo, puede aportar experiencia, pero no puede hacer lo que alguna vez consiguió en la cancha.
—¿Sabías que existe una gran presión para que Colón alguna vez pelee con fundamentos un campeonato?
—Cuando llegué a Europa para jugar en la Fiorentina, el club peleaba el descenso. Luego salimos campeones. La ansiedad de la gente no es una presión para mí ni tampoco debe serla para la dirigencia ni para el plantel. Tenemos que hacer que la presión desaparezca.
Mirá un tramo de la conferencia de prensa:






