La gente tuvo su compromiso. Llenó la platea oeste y la tribuna norte, mientras que la grada este tuvo una gran cantidad de asistencia.
En un comienzo, el público mostró tolerancia, incluso cuando un error entre el ecuatoriano Guagua y Tombolini le abrió la posibilidad a Nueva Chicago de ponerse en ventaja en el mismísimo Cementerio de los Elefantes. La fortuita jugada del segundo tanto, convertido por Higuaín con ayuda de varios factores, comenzó a despertar el murmullo. El resultado final, luego de ver a un Colón carente de ideas en el complemento, terminó por encender las luces de alarma en aquellos que pagan para ver al equipo.
"Salvarnos del descenso"
Eduardo, que vive en barrio Constituyentes y tiene 36 años, dio su opinión sobre la actualidad "sabalera" a nivel deportivo. "Estamos mal, muy mal, en todas las líneas. La defensa es lamentable, el mediocampo no pone los huevos que tiene que poner y los de arriba no sirven para nada. Ahora tenemos que pensar en salvarnos del descenso, porque tener la idea de pelear por algo importante parece una cuestión utópica. Esto es increíble. Es impresionante la cantidad de gente que viene a la cancha, que hace un esfuerzo muy grande, y el equipo no responde como debiera. No te dan ganas de nada, es lamentable".
Los hechos que se suscitaron en los últimos días en los pasillos de la sede también tuvieron su correlato en la opinión de este simpatizante. "Todo este problema se ve reflejado también en el momento institucional que vivimos. Tenemos un presidente que no sé si será apto para el cargo, pero se está hablando de un golpe institucional por el problema con Hilbert. Realmente, el tema de Colón está complicadísimo; tanto lo dirigencial como lo futbolístico. No me atrevería a decir que una cosa tiene relación con la otra, pero puede ser que así sea", concluyó.
"No ventilar"
Fabián Alberto Lauman, plateísta de 40 años oriundo del barrio Constituyentes, opinó que "el momento deportivo de Colón es muy malo. Y a nivel dirigencial hay mucho problemas, y esos mismos inconvenientes se hubieran tenido que arreglar de manera interna, sin tanta publicidad ni tanta exposición mediática. Estas cosas se tienen que solucionar dentro de cuatro paredes".
Por otra parte, señaló su postura en cuanto a las repercusiones internas. "Me parece que ese inconveniente institucional tiene relación con lo futbolístico, de alguna manera lo afecta. Esas cosas llegan a los jugadores, al técnico y ya no se puede trabajar de la misma manera. Esto es una cadena: si a nivel directivo el club está bien, eso se transfiere al plantel y las cosas se ordenan. Hay que cambiar a tiempo", consideró.
En tanto, Alberto, de barrio Escalante y 46 años, fue más drástico. "No puedo creer este momento de Colón. Porque no tiene un plantel para jugar de esta manera. Es muy feo lo que están demostrando adentro de la cancha. Me parece que van a tener que ponerse las pilas porque de otra manera, esto no va a terminar bien. Colón no juega a nada", recalcó.
Asimismo, destacó que "los problemas dirigenciales son lo peor que le podía pasar. Porque es lo único que falta para completar el cóctel que te manda a la B. Esperemos que se pueda solucionar, creo que todavía estamos a tiempo", se ilusionó.
Por otro lado, aceptó que los desacoples futbolísticos están relacionados con los problemas externos. "No tengo dudas de que esos inconvenientes repercuten en el ánimos de los jugadores y del cuerpo técnico. Es más, debe haber muchos que se deben querer ir a la mierda. Pero bueno, tenemos que ser optimistas todavía", concluyó.
"Que jueguen los hinchas"
"Está faltando un poco de todo", precisó Andrés, un muchacho de 35 años que vive en barrio Belgrano. "Falta estado físico, falta precisión, buen fútbol; creo que si entro a jugar yo, lo hago mejor", bromeó.
Por otro lado, destacó que de no haber un cambio profundo, el final de la historia puede ser negativo. "Los problemas que hay en la dirigencia me dan mucha lástima. Porque siempre nos estamos fijando en los primos y lamentablemente, si no nos acompaña un poco la suerte -porque fútbol hay poco-, acá no va a pasar nada y vamos a estar jugando con ellos". Para el final, habló de los futbolistas del equipo. "Me llama la atención los errores primarios que están cometiendo los jugadores, porque son de primera división y encima están jugando de local. Está todo mal. Que pongan a la gente de la platea".
Por último, Marcelo, un analista de sistemas de 41 años del barrio Sargento Cabral, fue directo y escueto. "Está muy complicada la cosa. El equipo no juega a nada, es más, comete errores infantiles, como en el primer gol de Chicago. Y encima tiene mala suerte, como en el segundo tanto. No sé cuál será la solución, porque creo que Colón no tiene un equipo tan pésimo como para irse al descenso, y el entrenador demostró en otros lugares que sabe".
Para el final, dejó su opinión sobre el problema dirigencial. "Lo de Lerche e Hilbert no se puede creer. Parece a propósito. Justo que estamos mal, estos dos se vienen a pelear. Yo espero que recuerden que Colón está antes que todo, eso nada más", dijo a modo de plegaria.
El tema jugadores
Un tema recurrente entre los simpatizantes que fueron requeridos para aportar su opinión es el del plantel; más específicamente los jugadores y sus interrelaciones.
En general, coincidieron en que el problema es de los futbolistas, ya que "no existe una buena conexión entre ellos, y eso es lo fundamental que está pasando".
Diego, un sancristobalense que vino después de mucho tiempo a ver a su querido Colón, opinó que "se nota que entre los jugadores está todo mal. Cuando se equivocan en un pase, en vez de darse aliento se insultan y se gritan. Si eso no cambia, la realidad actual tampoco lo hará".
Por su parte, Pablo, de barrio Roma, aseguró que "ya se sabe que entre los jugadores está todo mal. Espero que alguien se acerque a ellos y les recuerde que la institución está ante todo. Pero si los dirigentes se pelean, ¿qué les pueden pedir a los futbolistas?", concluyó.






