Con una producción futbolística no vista en años ante su gente, el Unión de Trullet se despachó ayer con una goleada histórica frente a Aldosivi de Mar del Plata, ganó 6-1 y se colgó a la ilusión de la punta del certamen de ascenso, esperando esta noche el resultado de Chacarita en Córdoba frente a Talleres: si el tricolor empata o pierde, los tatengues quedarán arriba. De la mano -y de los pies- de Paulo Rosales, Unión jugó el mejor fútbol en mucho tiempo y redondeó un resultado atípico para estos tiempos. Porque ayer, como le pasó al Boca de Basile, a Unión le salieron todas. Pero me quiero detener en la frase 'le salieron todas', porque podría aparecer como algo simplemente fortuito o vinculado con la suerte. Todo lo contrario. Unión jugó a la pelota ayer para que le salgan todas. Porque Paulo Rosales fue el abanderado de este fútbol-total, pero hubo escoltas con puntajes excelentes también: Roberto Battión, casi al ladito, seguido de Rami, Zapata y Bolzán. La gente, delirando en las tribunas, no podía creer lo que estaba viendo, acaso como una consecuencia del arrastre lógico de decepciones y frustraciones desde que hubo que volver a jugar en el ascenso. El 'marciano' Trullet Carlos Alberto Trullet, ideólogo e inventor de esta criatura, había pedido una tolerancia de diez partidos. El mensaje estaba dirigido, fundamentalmente, a la ansiedad de la gente. Pero también apuntaba, por elevación, a dirigentes, jugadores y prensa en general. Para colmo Unión venía de empatar 0-0 ante Chacarita, casi sin llegar al área de enfrente y con la innovación táctica de los tres enganches a los tumbos en cuanto a su continuidad. Ni qué hablar de la capacidad goleadora del equipo: dos fechas sin 'mojar' y encima Bazán Vera clavando una tripleta el sábado para Tristán Suárez en la 'B' Metro. Pero no hubo caso. Justo cuando Trullet había pedido calma, tiempo y paciencia, Unión se trepa a la punta con una actuación nunca vista en los últimos tiempos. Y ésto, por sí solo, es capaz de acelerar a cualquier hincha de fútbol del mundo. Porque más allá de estar invicto y llegar a la punta del torneo en la cuarta fecha, lo que más genera agite es cómo y de qué manera goleó ayer Unión a Aldosivi en Santa Fe. Es cierto que chocaron los polos: Unión hizo todo muy bien y Aldosivi hizo todo muy mal. Es cierto que el 'Tiburón' jugó con nueve desde los 24 minutos del complemento cuando fueron expulsados, sucesivamente, el uruguayo Morquio y Cogliandro. Pero en un partido como el que ayer jugó Unión, hasta al 'Abogado del Diablo' se le queman los papeles. Porque uno podría, humildemente, preguntarse: ¿no habrá jugado realmente muy mal Aldosivi por culpa de Unión?. Además, para los pesimistas que hoy sostienen la frase 'le hizo seis pero los otros terminaron con nueve', no viene mal recordarles que Unión ganaba, gustaba y goleaba 4-0 estando once contra once en la hierba del 15 de Abril. Pressing asfixiante, efectividad total y precisión en velocidad fueron los argumentos futbolísticos que Unión puso en campo para jugar como jugó ayer. Y si bien una actuación como la de ayer es básicamente técnica y depende de los jugadores, también se notó la mano táctica del técnico. Porque Trullet decidió que Zapata y Bolzán canjearan sus funciones que venían desarrollando hasta acá en las primeras tres fechas. Y, por lo que se vio, esto no fue casualidad. Porque Zapata jugó en el carril como nunca lo hizo de enlace y porque Bolzán jugó como enganche mucho mejor que pegado contra la cal. Imposible no ilusionarse En la rueda de prensa, mientras la Rotonda del Bulevar era el epicentro de bocinazos tatengues que partían en caravana para copar a puro festejo las calles de esta bendita ciudad de Garay, Carlos Alberto Trullet seguía siendo 'el único marciano' que ponía los pies sobre la tierra. Antes, los jugadores se abrazaban sin final en el césped, mientras arriba el cemento se movía; en la zona de los palcos, donde están los dirigentes, se lo vio salir al presidente Angel Malvicino con lágrimas en los ojos. Para colmo el 'Guille' Fernández, preparador físico, mandó a los jugadores de vuelta al campo para seguir corriendo y elongar, considerando que Unión viaja mañana mismo a Bahía Blanca porque visita a Olimpo el jueves. Algunos corrían como si no hubieran jugado antes 90 minutos. Allí, como todavía había mucha gente en las tribunas, los jugadores vestidos con ropa de entrenamiento recibieron una segunda ovación. 'A lo mejor el jueves salimos 0 a 0 en Bahía'; 'Este no es un grupo de loquitos, son buenos chicos y amigos entre ellos; ojalá tengan suerte'; 'Soy un desastre para las estadísticas'; 'Mi discurso como técnico fue siempre el mismo desde que dirijo', fueron algunas frases de otra galaxia del 'Cabezón' Trullet ante el enjambre de periodistas. Es que mientras afuera el pueblo de Unión armaba una fiesta merecida y alargaba el domingo hasta más no poder, adentro el entrenador seguía como si nada. De todos modos, con un rendimiento perfecto y en una tarde ideal, Trullet sabe que el 6-1 que Unión consiguió ayer con su fútbol-total es para colgar en un cuadrito en el mejor lugar de la casa.




