Enrique Cruz (h) El presidente de Unión, Ángel Malvicino, comunicó a Néstor Oscar Craviotto que dejó de ser el entrenador de Unión, en una decisión tomada por 'mayoría absoluta' por parte de la mesa directiva rojiblanca. Luego de la tercera derrota consecutiva, la dirigencia tatengue tomó la decisión de prescindir de los servicios de Craviotto y de inmediato se puso en contacto con uno de los hombres que integra la lista que manejan los dirigentes para sustituirlo: Eduardo 'Chavo' Anzarda, que llevó a Huracán de Tres Arroyos a Primera División. Fue el propio Malvicino quien se encargó de llamar a Anzarda. 'Eduardo, necesitamos que venga a darnos a una mano', le dijo Malvicino, tras lo cual se tiraron los números y la realidad es que no están lejos, entre lo que puede pagar Unión y lo que pretende Anzarda. 'Estamos urgidos porque el equipo juega el viernes con la CAI, luego va el martes con Nueva Chicago y posteriormente volvemos a jugar el fin de semana. Son tres partidos en una semana y queremos tener al técnico lo antes posible', comentó esta mañana un allegado a la dirigencia, tras lo cual indicó que 'Anzarda tiene que contestar hoy mismo' el ofrecimiento que se le realizó. Historia de un despido Un solo dirigente de Unión viajó a San Juan: Jorge Molina. El vicepresidente, hombre fuerte del fútbol, quien debió asumir la responsabilidad de la conducción del club frente a los problemas de salud de Ángel Malvicino, mantuvo una breve reunión con Craviotto después del partido. 'Jorge, yo no quiero ser obstáculo para el club. Si ustedes consideran que debo dar un paso al costado, lo doy. Pero ni se me pasa por la cabeza la idea de renunciar', dijo el hasta ese momento técnico del plantel. Jorge Molina recogió la intención de Craviotto y fue el encargado de desmentir el primer rumor que circulaba por el ambiente: que Craviotto había renunciado. Esto nunca ocurrió. Y los protagonistas se encargaron de admitirlo. Mientras el plantel viajaba de regreso a Santa Fe, se producían las primeras reuniones. Por la mañana, César Donna se juntó con Miguel Ponce, Oscar Contigiani y Bournik. Pasaron a un cuarto intermedio a la tarde, donde aproximadamente a las 18 se inició un cónclave más amplio aún, con la llegada del propio presidente, de Jorge Molina y de otros integrantes de la mesa directiva. A todo esto, la comunicación con el resto era fluida. Y a partir de ese detalle, se resolvió pasar para hoy a la reunión habitual de los lunes de comisión directiva, porque el tema que se trataba era vital para el futuro futbolístico: la destitución del entrenador. A las 21, aproximadamente, la decisión estaba tomada. Por esa razón, los dirigentes llamaron al técnico -que estaba en Casa Sol con sus colaboradores- y lo convocaron a una reunión en la sede. Allí, le comunicaron la resolución y le pidieron que se diga que fue de común acuerdo. 'Eso no, porque va en contra de mis principios. Yo voy a decir que me despidieron, porque no renuncié ni pensaba hacerlo', señaló el ex entrenador. La lista Los dirigentes elaboraron una lista de candidatos que, por lo que se pudo saber, tenía a Eduardo Anzarda y a Gustavo Alfaro en los dos primeros lugares. Con Anzarda -que jugó en Unión en 1969 en Primera División- hablaron anoche. Con Alfaro no habían podido hacerlo hasta el cierre de nuestra edición. Además, los dirigentes rojiblancos descartaron dos posibilidades que también se habían mencionado como rumor. Una era la de Roberto Trotta y otra la de Alberto Federico Acosta, quien no tendría intenciones de dirigir por el momento.




