El incremento imparable del número de motos ha obligado a que se piensen readaptaciones en el espacio público para ordenar el sobrecargado sistema vial. Fue en este sentido que el Concejo aprobó ayer una ordenanza que establece que en las playas de estacionamiento se deberá reservar el 10 % del espacio total para uso exclusivo de motos, ciclomotores y bicicletas. Además, se fijó que el costo por la guarda de estos vehículos no podrá superar el 33% de la tarifa para autos. Y será obligatorio que haya un espacio preferencial para vehículos de personas discapacitadas.
En concreto, lo que sancionó el Cuerpo fue una modificación a la ordenanza Nº 10.148 -Régimen de Infracciones y Penalidades-, que estableció nuevas condiciones para el servicio que prestan las playas de estacionamientos. Los cambios afectaron a los artículos 6 y 6 bis de la mencionada norma. El proyecto había sido impulsado por la concejala oficialista Fanny Jara (FPCyS-UCR), y contó con el apoyo de sus pares de bloque, aunque hubo abstenciones y reparos desde algunas bancas de la oposición.
“Vemos en la actualidad cómo se incrementó la presencia y circulación de motos, ciclomotores y bicicletas en la cuidad, lo que trajo aparejado la escasez de espacios. Ahora avanzamos en la obligación de que haya un servicio diferencial para estos vehículos de dos ruedas en los espacios públicos”, dijo la edila radical. “Desde el Estado se promueve el uso de medios alternativos a los autos, como es el caso de las motos y bicicletas, o del transporte público. Ello debe ser acompañado con medidas como la de esta nueva disposición para los estacionamiento”.
Respecto de los costos para motos y bicicletas, ahora habrá un tope de hasta 33 % de lo que cuesta la tarifa vigente para autos. “Es para evitar excesos y abusos”, señaló Jara. “También se establece cómo debe ser el estacionamiento para discapacitados; hoy en las playas de estacionamiento vemos que si bien están las dársenas para personas discapacitadas, éstas siempre están ocupadas, por eso decimos que esos lugares sean de uso exclusivo para quienes corresponden”, remarcó la concejala.
Abstenciones
Durante su tratamiento, varios concejales de la oposición solicitaron abstenerse de votar la norma. Uno de ellos fue Roberto Campanella (PJ) quien argumentó su decisión: “Más allá de la lógica necesidad de un espacio físico para motos dentro de estos estacionamientos, al establecer un tope del 33 % en la tarifa estaremos introduciendo desde el Estado una regulación de tipo administrativa en un contrato privado, que rige estos espacios de guarda (la concesión de la playa). No podemos invadir la esfera del derecho privado”, sentó posición.
“No estoy en desacuerdo con que se regulen las vías de estacionamiento; el problema es hasta qué punto se da ese control”, opinó Tomás Norman (PRO). El joven edil opositor aludió a un artículo del proyecto que establecía duras multas y penalidades (de entre 250 a mil pesos, o clausura por 90 días para quienes incumplieran con los nuevos requisitos para las playas de estacionamiento, parques automotores y garages). Ese artículo se eliminó y no fue aprobado. con ello, Norman sí acompañó la aprobación de la ordenanza, pero pidió: “En el futuro deberíamos tener una ordenanza que establezca áreas destinadas al estacionamiento exclusivo de motos y bicicletas, habida cuenta del boom de estos vehículos en las ciudad”.






