El argentino Enrique Ernesto Febbraro, profesor de Psicología, Filosofía, Historia, músico, odontólogo y miembro del Rotary Club, propuso hace muchos años festejar el Día del Amigo en el país en homenaje al aterrizaje del Apolo XI en la Luna, el 20 de julio de 1969. Su denodada tarea por instaurar un Día de la Amistad no tuvo el impacto mundial buscado. Sin embargo, en Brasil y Uruguay también se festeja el 20 de julio, en Paraguay el 30, en Chile el primer viernes de octubre, en Perú, el primer sábado de julio y en Estados Unidos, el primer domingo de agosto.
Hoy por hoy y gracias al incremento del uso de las redes sociales, la amistad se reinventa y adquiere nuevas formas que no hacen más que confirmar la intensa presencia que este vínculo tiene para los argentinos. Los miles y miles de amigos de la Argentina en Facebook así lo ratifican.
En un país donde el culto a la amistad es objeto de veneración y uno de los rasgos que más destacan los visitantes foráneos, el Día del Amigo se ha convertido en un festejo inmaculado, que puede equipararse con la Navidad, el Día de la Madre o el Fin de Año. Ya sea en los grandes centros urbanos o pequeños poblados, en restaurantes, bares, la calle o en casas particulares, todos de alguna forma buscan juntarse entre amigos para celebrar tan noble sentimiento.
Argentina no es sólo un país que exalta a la amistad, también es objeto de afecto de miles de personas de todo el mundo gracias a las nuevas tecnologías y redes sociales que han posibilitado que argentinos y extranjeros de todo el mundo hablen, opinen e intercambien información sobre el país.
De tal modo, Amigos de Argentina, la página en Facebook de www.argentina.ar, cuenta con más de 30 mil amigos que diariamente comentan sobre diferentes temáticas relacionadas con la Argentina. A través de intercambios de opiniones, anécdotas, enlaces, textos, videos y fotografías, locales, argentinos residentes en el exterior y personas de todo el mundo comparten su interés por Argentina, su gente y su cultura.
De todos modos y aunque no se advierta demasiado, existen varias dudas que rodean al famoso Día del Amigo. Si se camina por una calle y se pregunta a un joven quién fundó ese día probablemente no lo sepa pero dirá que es una celebración típicamente argentina. Si seguimos caminando y hacemos la misma pregunta a otro nos dirá que dicha celebración nació en los Estados Unidos, luego de que, en 1969, el hombre pisó la Luna.
Pero nadie duda ya de que el Día del Amigo es una celebración verdaderamente popular en nuestro país y siempre se festeja de la misma forma: los amigos se reúnen para tomar algo, hacer salidas o sólo para pasar tiempo juntos celebrando su amistad. Y aunque -por suerte- no se haya declarado a esta fecha como feriado nacional, sí suele celebrarse religiosamente. En la Argentina las plazas, los parques y los paseos -cuando el tiempo lo permite- se llenan de jóvenes y adultos para pasarlo bien. Bares y restaurantes planifican menús especiales para esta fecha y también bajan sus precios para obtener una mayor cantidad de clientes.
Las ventas, cuándo no, suelen aumentar mucho más en estos días ya que no puede festejarse el Día del Amigo sin un pequeño regalo al menos. Así transcurre una jornada dedicada a manifestar el afecto por aquello que se considera como un valor que no se discute: la amistad.






