De la Redacción de El Litoral
Los trabajadores de la sede central de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), ubicada en San Martín 2533, se encuentran en estado de asamblea permanente. La medida fue adoptada esta mañana, tras una asamblea con los delegados de la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (Apops), para reclamar mejoras en la infraestructura del edificio, refuerzo del personal y de los recursos para la atención.
La medida de fuerza se cumple con concurrencia al lugar de trabajo pero el personal no atiende al público, por lo que todas los beneficiarios que tenían turno para hoy, deberán reprogramarlo. La situación generó descontento y bronca en los muchos santafesinos que se presentaron este lunes en la sede central de la Anses, para cumplir con algún trámite.
Respecto de la suspensión de la atención, el delegado de Apops, Idelberto Bertolaccini, dijo a El Litoral que “fue motivada por el caos que es Anses”. “En un día de plena atención hay 10 operadores que tienen un turno de asignación universal cada 3 minutos, unos 20 por hora. Calculen en 8 horas de cada jornada. Por supuesto que no se cumple porque materialmente es imposible”, señaló Bertolacci para explicar lo sobrecargado que está el personal de Anses. A su vez remarcó que no andan las computadoras, no hay impresoras, ni papel, líneas de teléfono descompuestas y los baños colapsados.
A pesar del incremento de las prestaciones dispuesto en los últimos años por el Gobierno Nacional, en la sede central de Anses hay cada vez menos personal. En ese sentido, el delegado indicó que cuando se abrió la delegación en la avenida Facundo Zuviría se llevaron de la casa central 25 empleados y próximamente, sacarán otras 7. La polifunción en el cumplimiento de las tareas por parte de los trabajadores también atenta contra la eficiencia del sistema de atención. “Antes teníamos personal específico para los trámites, ahora todos hacen todo. Es la mejor forma de que todos estén sobrepasados y que nadie haga nada bien. Si un operador puede atender por día 20 turnos, le están dando 50”, precisó Bertolacci.
Las demoras para concretar cada trámite generó en varias oportunidades agresiones verbales y situaciones violentas contra el personal, por parte de los beneficiarios que, ante la larga espera, pierden la paciencia. “Hemos recibido insultos y hasta amenazan con golpearnos. No podemos seguir así”, concluyó Bertolacci.
Según consta en el acta de la asamblea realizada esta mañana, el estado actual en Anses seguirá hasta el jueves. De todas maneras, cada jornada, en una nueva reunión de los trabajadores con los delegados, se decidirá como continúa la medida o si la suspenden, en caso de aparecer una respuesta a los reclamos.
Bronca y reclamo
Por el hall central de la Anses, esta mañana, iban y venían beneficiarios que se enteraban en ese momento que no había atención. A Natalí Martínez, la furia le salía por los ojos. “Dejé mi trabajo, mis hijos. Yo vengo del Centenario, estoy cerca pero hay gente que gastó en remis y nadie les va a devolver la plata. Es plata que no tienen”, reclamó la mujer.
Una de las personas que gastó en remis para que al llegar a Anses no la atiendan fue Soledad Orduña. Fue hasta calle San Martín con su padre, un hombre mayor con una quebradura en la cadera, desde barrio Los Hornos. “Me salió 60 pesos el remis. Hace tres meses que tenía el turno y mirá ahora”, dijo la joven al borde del llanto.
La que no podía parar de llorar era Marcela Sabá, una empleada doméstica de Santa Rosa de Lima. Hace tres meses obtuvo un turno para gestionar su jubilación y hoy se encontró con la medida. “Tengo artritis y artrosis en brazos y piernas. Ahora tengo que iniciar todo el trámite de nuevo, otra vez la revisión médica que demora meses”, contó la mujer.
“No sé qué reclaman los empleados pero no es justo que hagan ésto. Estoy cansada, tengo artrosis y artritis en manos y piernas. Para mi era la posibilidad de poder tener una vida más tranquila”.
Marcela Sabá
Vecina de Santa Rosa







