“El dengue se transmite a través del mosquito aedes aegypti, que es domiciliario por lo tanto el trabajo y compromiso de los vecinos es indispensable”, destacó Cecilia Battistutti, secretaria de Desarrollo Social, durante la jornada de concientización sobre enfermedades virales transmitidas por mosquitos y de descacharrización, desarrollada en el barrio Chalet, precisamente donde comenzó el brote de dengue en la ciudad en enero pasado.
Con el objetivo de minimizar los riesgos de contagio de enfermedades virales como dengue, zika y chikungunya, transmitidas por mosquitos, la iniciativa se concentró en los vecinos y los voluntarios de la Cruz Roja filial Santa Fe recorrieron diferentes domicilios para llevar el mensaje de prevención y explicar los pormenores de cómo actuar para prevenir la propagación de enfermedades.
“El trabajo es tratar de concientizar al vecino y darles información para que tome conciencia de las medidas a realizar. Esto no empezó hoy, sino que se les hizo una capacitación a los voluntarios”, indicó Claudia Bustos, coordinadora de promoción de la Salud de la Cruz Roja Santa Fe. Además de la jornada participaron representantes de la facultad de Medicina y de Bioquímica de la Universidad Nacional del Litoral.
Battistutti informó que estas jornadas continuarán hasta septiembre por los barrios San Lorenzo, Sur, Barranquitas y Fomento 9 de Julio. Al mismo tiempo agregó que los voluntarios de la Cruz Roja o personal municipal estarán debidamente identificados para poder acceder al hogar de los vecinos. “Pedimos que colaboren con los equipos para que puedan entrar a los patios y puedan ver cuáles son los materiales a descacharrizar, vaciar todo recipiente que contenga agua limpia, que es justamente donde el mosquito pone el huevo y en estas épocas de temperaturas bajas, todavía no nacieron así que es el momento justo para hacer este trabajo”, sostuvo la secretaria de Desarrollo Social.
Se denomina “descacharrado” a la acción de eliminar cuanto cacharro o depósito de agua haya en los patios de las casas, y en su interior, con el fin de reducir al mínimo los posibles criaderos de mosquitos y de terminar con los huevos que pudieron haber quedado depositados en esos recipientes, en la temporada anterior.
Esta acción implica lograr el “patio limpio”, e incluye un manejo adecuado de todos los recipientes que van a contener agua, neutralización de aquellos que contienen agua y no pueden ser vaciados, y eliminación de los que están en desuso.
A fines de junio investigadores del Conicet tomaron muestras de barro y agua en barrio Chalet para analizar el virus del dengue y la bacteria que provoca la leptospirosis y así conocer cómo evolucionan las cepas en las distintas estaciones del año. Para ello comenzaron un trabajo participativo junto a los vecinos de los barrios del oeste de la capital provincial. “Tratamos de entender estas dos enfermedades de manera simultánea porque la gente que se contagia dengue o leptospirosis tiene síntomas similares como fiebre alta, dolores musculares, de cabeza y que puede ser tanto una como la otra”, argumentó Andrea Previtali, docente e investigadora del Conicet, en diálogo con El Litoral.
A su vez detalló, en aquella oportunidad, que “a la bacteria que genera la leptospirosis le gustan las charcas de agua más turbia (como el barro) y el virus que trasmite el dengue está más presente en aguas transparentes por eso están más en los recipientes”. Estiman que los primeros resultados estarán disponibles dentro de un mes.