Más. Incorporar frutas y verduras a la dieta ayuda a contrarrestar la ingesta de cloruro de sodio, lo cual disminuye la posibilidad de adquirir enfermedades como la hipertensión.
Menos. Basar la alimentación en productos poco procesados e ingerir menor cantidad de embutidos y conservas.
Alternativas. Usar condimentos alternativos a la sal como el vinagre, las especies y las hierbas aromáticas.





