En el barrio lo recuerdan. “Aparte de las cosas edilicias que hizo, como el jardín modelo para su época, también tiene que ver con el mensaje religioso pero también haber estado al frente de los sectores más desprotegidos en cuanto a la lucha contra la droga, que por ese tiempo empezaba a andar en los barrios de Santa Fe, de la prostitución infantil, de la violencia de género y muchas cosas en las que se involucraba con mucho compromiso social”, rememoró su colaborador Alberto Saucedo.
Se cumplen 25 años de la muerte del Padre José Luis López
El Padre José Luis estuvo seis años a cargo de la Parroquia Virgen de los Pobres en barrio Yapeyú y fue representante legal del complejo educativo Ceferino Namuncurá. El próximo viernes se cumplirán 25 años de su muerte, que estuvo envuelta en sospechas: hoy se lo recuerda como el primer sacerdote católico en denunciar el narcotráfico en Santa Fe.


El Padre José Luis llegó a Yapeyú en el año ‘89 y, a medida que fue insertándose en el barrio, “fue un gran defensor de los que por ahí no tienen voz ni voto y el cura párroco fue el que estaba en todas esas cuestiones”, aseguró Saucedo.
Polémico
“Para él ni para los que lo acompañábamos no fue fácil -relató el colaborador-, a raíz de sus declaraciones públicas tuvimos un atentado en la biblioteca, un incendio que nunca se aclaró, eso provocó que hiciéramos una marcha pidiendo al gobierno provincial – en ese momento a Reutemann – en el contexto en que Mons. Storni era Arzobispo de Santa Fe, pidiendo seguridad entre todos los sectores sociales, políticos, vecinales, docentes, no docentes, escuela pública, escuela privada, toda la movida del norte de Santa Fe se movilizó a Casa de Gobierno".
“Él siempre le hablaba a los jóvenes, gente que hoy tiene más o menos cuarenta años lo recuerda muy bien, les hablaba del flagelo que significaba la droga...eso lo hizo ponerse al frente de la situación, no le temblaba el pulso ni la voz”, aseguró.
Accidente “dudoso”
En diciembre de 1994, el Padre José Luis fue trasladado a Barrancas y el 17 de abril de 1995 tuvo “este accidente automovilístico que nos dejó grandes dudas a los que conocíamos la situación desde el primer momento”, consideró Saucedo.
“Su desaparición física -prosiguió- fue un vacío enorme para todos, la primera conclusión que uno saca es “si le pasó esto al cura, ¿qué queda para el resto?”, fue un retroceso de años, de décadas, en cuanto al movimiento que se generaba a través del padre en el norte”.
Finalmente, su antiguo colaborador comparó al Padre José Luis con Monseñor Angelelli -“otro ‘accidentado’”- porque ambos decían: “con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”. “Con esa frase se puede resumir lo que era el Padre José Luis; si bien era un religioso, también estaba muy comprometido socialmente con las barriadas del norte de Santa Fe”, sintetizó.






