“No nos vamos hasta que no levanten la clausura”. Esa fue la sentencia expresada este mediodía por un puñado de trabajadores del Complejo Island Vip -que funciona en bulevar Gálvez al 2300- que cortaron el paso vehicular por tiempo indeterminado en bulevar y Rivadavia, una de las esquinas más transitada de la Recoleta santafesina.
Durante los primeros minutos de la manifestación, los conductores desviaron su marcha vehicular por sobre bulevar, intentando escapar del piquete. Varios colectivos urbanos quedaron “atrapados” sobre Rivadavia casi bulevar y hubo un momento de tensión cuando los pasajeros descendieron e insultaron a los manifestantes. Luego los choferes retrocedieron y desviaron su marcha por otras vías, al tiempo que la policía desvió el tránsito en bulevar y San Luis, Obispo Gelabert y Rivadavia y bulevar Pellegrini y 25 de Mayo.
“Cortamos por lo mismo de ayer. La jueza tenía que ponerle plazo a la clausura pero no ocurrió. Los empleados decidieron cortar de nuevo con el apoyo del gremio de Espectáculos Públicos (Sutep) y los propietarios de otros boliches que vinieron a acompañar. Somos la patronal y nos estamos solidarizando con los empleados que no pueden trabajar y llevar el sustento a su casa”, expresó a El Litoral el propietario del Complejo Island Vip, Héctor Desvaux.
“Ayer estuvimos reunidos con las autoridades de Control, pero lamentablemente nos fuimos con las manos vacías. No quieren cambiar el sistema de control”, agregó Desvaux. Y continuó su explicación: “Actualmente, la responsabilidad de que no haya menores en un boliche es de los empresarios, pero proliferan los documentos truchos, o los que les sacan a sus hermanos (para ingresar a los boliches). Y con uno solo que se pase, se multa al boliche y se produce la clausura. Hay cosas que ya no podemos controlar, es un problema social. Lo que pedimos es que el Estado ejerza el poder de policía que le corresponde y no los responsables de los boliches, que es un particular. Nosotros ponemos personal de control, pagamos adicional de policía e igual se pasan”, dijo.
A diferencia de la protesta de ayer, este mediodía los manifestantes portaban pancartas e hicieron detonar bombas de estruendo, pero no quemaron cubiertas. Lo novedoso fue la instalación de una cocina a gas en el medio de bulevar y Rivadavia, donde cocinaban alimentos.
Cabe recordar que en el mediodía de ayer los mismos manifestantes cortaron el tránsito en bulevar Gálvez y Rivadavia hasta pasado el mediodía, cuando decidieron levantar el corte y trasladarse al Municipio a pedir que levanten la clausura de su lugar de trabajo. Pero no conformes con la respuesta recibida esta mañana retomaron la protesta por tiempo indeterminado.






