De la Redacción de El Litoral
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Años atrás se construyó en la ciudad una red de calles especialmente diseñadas para la circulación de bicicletas, conectando distintas zonas de la ciudad. Las ciclovías fueron diseñadas para contribuir a la seguridad vial de los ciclistas pero también de conductores en general y peatones. Sin embargo, en la actualidad son muy pocos los que las utilizan; y la inseguridad es el principal motivo que aducen quienes manejan los vehículos de dos ruedas al ser consultados al respecto.
“Prefiero andar por la calle. Antes solía circular por la ciclovía de Vélez Sarsfield pero después dejé de hacerlo. Nunca me pasó nada pero como a un amigo mío lo asaltaron en la de Facundo Zuviría dejé de utilizarla. La calle está jodida, y los ciclistas no estamos al margen de los robos y asaltos sino que somos una buena carnada para los delincuentes”, comentó un joven de 22 años en la intersección de bulevar y Pedro Vittori. Y agregó: “Por la calle tenés que tener mucho cuidado porque los autos no respetan a las bicicletas. De cualquier forma, y aunque me lleve más tiempo porque tengo que frenar en las esquinas, prefiero andar por la calle y no por la ciclovía”.
“Falta iluminación”
Casi todas las ciclovías de la ciudad están paralelas a las vías ferroviarias, por ende se encuentran alejadas de casas y rodeadas de espacios verdes. Transitarlas con la luz d el día no es demasiado problema, como sí lo es a la noche a causa de la nula iluminación que tienen.
Una lectora de El Litoral se contactó con la Línea Directa para manifestar las condiciones en las que se encuentra la ciclovía de calle Vélez Sarsfield, sobre todo por la ola de inseguridad a la que se exponen quienes deciden atravesarla. Concretamente, Graciela considera: “La famosa ciclovía que cruza Vélez Sarsfield debería ser un paseo y un espacio verde ideal para caminar y respirar aire puro. Sin embargo, se ha convertido en un basurero lleno de desperdicios de animales, de ladrones...”.
En la recorrida realizada por El Litoral, Roxana advirtió ser una vecina de barrio Candioti que admira, todas las tardes, acercarse con su hija de 5 años hasta la ciclovía de Pedro Víttori, a la altura de Juan del Campillo, para tomar mates mientras la nena juega. “Hace como un año que aprovechamos las tardes en este lugar. No pasan muchas bicicletas, y supongo que es por la inseguridad. De todas maneras, de tarde la ciclovía no tiene comparación con la noche: apenas se oculta el sol es una boca de lobo”, dijo la mujer. Y agregó: “Si yo fuese ciclista no la utilizaría... es un lugar perfecto para que te roben y asalten. Uno comprende que las bicisendas hacen a la seguridad vial pero... ¿quién garantiza la seguridad por la que tanto se pide en la actualidad, la seguridad de andar por la calle sin que te pase algo?”.
Por último, cabe recordar que a fines de la gestión municipal anterior se licitó el arreglo de la iluminación de la ciclovía de calle Vélez Sarsfield, desde bulevar Gálvez hasta el Prado Español. La obra demandó una inversión de 120.000 pesos y a cinco meses de su inauguración varios tramos ya estaban completamente a oscuras como consecuencia de actos vandálicos.
Plan Integral de Seguridad Vial
Fue el 14 de octubre de 2008 cuando el intendente Mario Barletta presentó el Plan Integral de Seguridad Vial, el cual contemplaba acciones vinculadas a obras de infraestructura, operativos de control y campañas de educación y concientización tendientes a disminuir los riesgos de accidentes de tránsito y las condiciones que posibilitan su ocurrencia, mejorar los niveles de seguridad vial y promover una cultura ciudadana asentada en el respeto a la vida. En ese marco, entre otros ejes de acción, anunció la construcción de bicisendas y ciclovías acompañadas con obras de iluminación.
A poco de cumplirse dos años del anuncio, no se han construido nuevas ciclovías en la ciudad pero en varias oportunidades se mejoró la iluminación de las existentes.






