El fenómeno global de las compras transfronterizas hace tiempo llegó con fuerza a Santa Fe. Con precios que rondan la mitad de lo que se pide en el mercado local, variedad de talles y envíos que sorprenden por su rapidez, los santafesinos adoptaron plataformas como Shein y Temu.
Furor en Santa Fe por el e-commerce chino: qué se compra y cuánto vale la pena
Con precios que representan hasta la mitad de lo que se pide en el mercado local, variedad de talles y envíos que sorprenden por su rapidez, los santafesinos adoptaron masivamente plataformas como Shein y Temu. Testimonios que reflejan cómo la brecha de precios y las tendencias en redes sociales remodelan la forma de comprar.

En un especial de El Litoral que aborda varias aristas de este “boom” de artículos chinos en la ciudad, varios santafesinos dieron sus testimonios: estos reflejan cómo el bolsillo y las tendencias remodelan la forma de consumir.

De la pandemia al "boom" del comercio electrónico transfronterizo
Las medidas de aislamiento social y las restricciones para mitigar los contagios por el COVID-19 cambiaron drásticamente las dinámicas cotidianas. La necesidad obligó a volcar el día a día a las plataformas digitales, y el comercio mundial no fue la excepción: la transición del escaparate presencial a la pantalla del celular se aceleró a pasos agigantados.
Sin embargo, el hábito de comprar a distancia no nació en la pandemia. Los verdaderos cimientos del e-commerce moderno los construyeron pioneros como Amazon y eBay en Occidente durante los noventa, seguidos por gigantes asiáticos como Alibaba, que demostraron la potencia del mercado chino al conectar a fabricantes directamente con compradores globales, e intentos de compras ultrabaratas como Wish.
Hoy, ese camino recorrido mutó en una nueva generación de plataformas donde Shein y Temu lideran el mercado, sumadas a opciones de envío internacional que integran plataformas regionales como Mercado Libre.

"Vale la pena": el factor precio como motor principal
En la capital santafesina, la principal razón detrás del uso de estas herramientas es contundente: el costo final. Frente a la pérdida de poder adquisitivo y la brecha impositiva o comercial local, las diferencias de precio resultan imbatibles.
"Elegí comprar por ahí antes que en un negocio de acá básicamente por el precio. La calidad de los productos es muy similar, pero te diría que a mitad de precio", contó Fiorella (26), una usuaria santafesina sobre su experiencia en Shein. "En el primer pedido compré ropa de abrigo necesaria y gasté en total lo que acá me hubiera costado una sola prenda".
La misma lógica aplica para quienes adquieren repuestos o insumos específicos. Facundo (34), trabajador santafesino del sector de venta y reparación de maquinaria agrícola optó por Mercado Libre con envío internacional para traer componentes de un motor.
"Los precios, comparados en la misma plataforma a nivel nacional, son entre un 50% y un 100% más económicos. Aunque pagás impuestos extras que te informan al momento del pago, el precio final sigue siendo inferior", explicó.

Talles, tendencias e inmediatez: el rol de las redes sociales
Más allá del dinero, la falta de variedad en el circuito comercial céntrico impulsa a los consumidores a buscar alternativas afuera. La oferta estandarizada y la poca diversidad de talles son quejas recurrentes entre los compradores locales.
"Generalmente no tengo tiempo de destinarle una tarde entera a recorrer los centros comerciales de Santa Fe. Hacer la compra desde el celu lleva unos minutos", relató Agustina (28), otra vecina de la ciudad.
"Siempre opté por defender la industria nacional, pero últimamente me tuve que volcar a Shein y Temu por la falta de opciones. Estaba cansada de ir al centro y que la ropa sea toda la misma, cara y con calidad deficiente. En la app conseguí ropa de moda y prendas de mi estilo que acá no existen", agregó.
"Los artículos que compré no se encontraban disponibles en ningún comercio argentino, era indumentaria de gala, más zapatos y una cartera. Por ejemplo, el diseño del vestido que adquirí solo pude encontrarlo ahí", contó Candela (28) sobre su experiencia en Shein.
El impacto de las redes sociales, principalmente TikTok, cumple un papel decisivo en la difusión de este hábito. Los llamados "hauls" —donde creadores de contenido muestran y se prueban los paquetes que reciben desde China— funcionan como la mejor publicidad boca a boca.
Calidad, plazos de entrega y métodos de pago
A pesar de los prejuicios respecto a las compras internacionales, las experiencias de los usuarios locales resultan en su mayoría satisfactorias, especialmente en la relación precio-calidad e inmediatez de los envíos.
- Tiempos de envío: aunque los plazos estimados suelen rondar entre los 15 y 30 días, los compradores destacan que los paquetes muchas veces arriban antes. "En mi primera experiencia, a los 10 días ya tenía el producto en mi casa", detalló una de las entrevistadas.
- Calidad y reseñas: para no equivocarse con los talles o los materiales, el secreto de los usuarios radica en revisar la sección de comentarios y fotografías reales dentro de la app. "Los jeans, por ejemplo, son de tela más fina que los nacionales, pero tienen buen calce y la relación precio-calidad es excelente", señaló otra de las compradoras.
- Forma de pago: la mayor desventaja señalada por los santafesinos es la imposibilidad de financiar en cuotas locales. Al tratarse de operaciones transfronterizas, el monto debe saldarse en un solo pago con tarjeta de crédito o débito, además de estar sujeto a las normativas de límites de compras internacionales vigentes.

Un cambio de hábito que llegó para quedarse
Entre la necesidad de cuidar el bolsillo y la búsqueda de productos que en el centro santafesino cuesta conseguir —desde una herramienta específica para el campo hasta ropa de temporada—, las compras al exterior dejaron de ser un privilegio de pocos.
Con la brecha de precios como motor y la practicidad del teléfono en la mano, el e-commerce internacional se acomodó en la rutina de la ciudad como un recurso habitual frente a un mercado local que no siempre logra competir en variedad ni en costos.








