Nicolás Loyarte | [email protected]


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El gigante ejemplar que se cayó este martes 1° de enero y provocó lesiones en cuatro personas era un retoño de ombú que data de 1830, aproximadamente, conocido como el mítico “Ombú de La Chipacera”.
Bajo el mismo se realizaban pesebres vivientes, y a fines del siglo XIX se reunían los payadores durante los bailongos, según cuentan los historiadores. Su referencia está ligada a Claudia Chapaco, más conocida como “La chipacera”. También fue utilizado dicho ombú, junto a otros de la zona, durante las carreras de caballos de antaño.
Debido al paso del tiempo, el ombú corría peligro de caerse. Por ese motivo, desde hace al menos una década había vecinos de la zona que pedían que fuera retirado, mientras que por su valor histórico también había quienes se oponían y pretendían su preservación. Así las cosas, ocurrió finalmente la fatalidad, por la que sufrieron heridas cuatro personas. Y esta mañana, las cuadrillas de municipales con un camión, una retroexcavadora y motosierras extrajeron los restos y los trasladaron al relleno sanitario.
El ombú es una especie arborescente oriunda del noreste argentino. Pese a su tronco grueso y su gran porte (alcanza una altura de 10 a 15 metros, con una amplia copa y grandes raíces visibles) es una hierba que puede alcanzar grandes proporciones (especialmente en la base del tronco); pero la consistencia de su madera es muy ligera, casi herbácea, por ello erróneamente hay quien lo ve más como un árbol que como una hierba gigante.

Poda y extracción
“Estuve acompañando a los heridos y me puse a disposición para cualquier tipo de ayuda que necesitaran, para que podamos asistirlos”, dijo esta mañana el secretario de Ambiente, mientras supervisaba las tareas de las cuadrillas que retiraron los restos del ombú.
Más adelante, Cejas destacó el valor histórico del ejemplar y mencionó la preocupación de los vecinos “que hace un tiempo habían manifestado la necesidad de su preservación, por lo que lo habíamos tratado con fertilizantes y fungicidas, pero seguramente debido a las lluvias y su natural deterioro, fue afectado y generó su caída”.
Por último, el funcionario dijo que “siempre se trata de preservar estas especies, más cuando tienen un valor sentimental importante, pero a veces es necesario retirarlos para resguardar la seguridad de las personas”, y recordó que en octubre pasado “por una situación similar, fueron extraídos tres (emblemáticos) ejemplares que había en la Costanera Este (eucaliptos), lo que generó polémica en quienes se manifestaron para que fueran preservados”.
Cabe mencionar que la poda y extracción de árboles es en la actualidad muy costosa y, en algunos casos, el monto de alquiler de maquinarias y recursos humanos asciende a cerca de $ 80 mil.
En cuanto a determinar si existen responsabilidades sobre lo ocurrido, actuó en el lugar personal de la Seccional 1a. de Policía y el fiscal de turno del Ministerio Público de la Acusación.

Los hechos
Cuatro miembros de una familia santotomesina, que disfrutaban del primer día del año bajo la sombra de un añoso ombú sufrieron heridas de distinta consideración, cuando de forma intempestiva el gigante se les cayó encima.
Las víctimas del accidente son: Valeria Márquez, de 21 años; Elva Couto, de 61; Leonardo Villalba, de 42; y Pamela Arnaudo, de 39. Todos ellos debieron ser asistidos en el lugar -inmediaciones de avenida Illia y 9 de Julio- y trasladados por los servicios de emergencias Cobem y Sies al hospital José M. Cullen.
Tras recibir las curaciones por excoriaciones leves en brazos, piernas y en la cabeza, tres de los heridos ya recibieron el alta médica, mientras que la peor consecuencia la sufrió Villalba, con fractura de acetábulo -en la pelvis-, por lo que permanece internado en el Cullen, según informó el subdirector del hospital, Hernán Malatini.
Según se supo, se había largado un fuerte chaparrón de lluvia cuando el enorme ombú se partió cerca de la raíz y sorprendió a quienes estaban aprovechando de su sombra sentados sobre unos sillones, en un día agobiante y en el que mucha gente buscó los espacios verdes para combatir el calor. En ese instante, las mujeres y el hombre quedaron atrapados entre las ramas y el follaje.
Niños a salvo
“Fuimos a tomar mates al Parque Sur y se largó la lluvia. Ya nos íbamos, pero mis nenes se cruzaron enfrente a buscar agua. Los estábamos esperando y cuando estaban a 20 metros nos levantamos de los sillones, y en ese momento se nos cayó el árbol encima”, relató Leonardo Villalba.
Mientras aguardaban el arribo de los servicios de emergencias, varios pasajeros de un colectivo que pasaba por el lugar y frenó al ver lo ocurrido, descendieron para dar una mano en la asistencia. Y luego los heridos fueron trasladados al Cullen.
250 mil árboles
En la ciudad hay aproximadamente 250 mil árboles y especies de este tipo en distintos espacios verdes, calles y avenidas. La Dirección de Arbolado Público es la encargada de su permanente relevamiento para detectar situaciones de peligro. “Es un trabajo permanente; es más: la semana pasada actuaron en las zonas de Guadalupe y Escalante, para prevenir la caída de árboles”, señaló el secretario de Ambiente y Espacios Públicos municipal, Mariano Cejas, quien señaló luego que “hay varios pedidos de poda y extracción pendientes” y que les dan “prioridad a aquellos que generan un peligro para las personas”.