En una entrevista con El Litoral, el intendente se defendió de las críticas y sostuvo que los animales se retiraron porque estaban generando problemas en la vía pública -por mordeduras y riesgos de accidentes- y que fueron dados en adopción.
Los referentes de Dignidad Animal protestaron con una marcha por la avenida 7 de marzo, junto a otras entidades proteccionistas. Lo que plantean es que no fueron notificados del operativo para retirar los canes y aseguraron que se trataba de perros comunitarios, que alimentaban y cuidaban los propios vecinos.
“El mayor enojo está vinculado al procedimiento. Actuaron amparados en la oscuridad de la madrugada y de espaldas a las instituciones proteccionistas de animales y de los vecinos que los asistían diariamente. Fueron estos últimos quienes contrariados y angustiados realizaron las
primeras denuncias de desapariciones ante la institución”, contó la asociación en un comunicado.
También dijeron que hasta el momento sólo se dieron en adopción cuatro animales y definieron como un “jaulón con compartimentos muy reducidos” las instalaciones municipales en las que fueron alojados los perros.
Por último, cuestionaron la política de castraciones del municipio, ya que plantean que es insuficiente. Esta semana, los referentes de Dignidad Animal se reunirán con la concejal Libertad Lostumbo (del Frente Progresista) para analizar esta situación.






