Redacción El Litoral
"El Puente Colgante debería destinarse a las bicicletas"
Fue la sentencia de este especialista en movilidad sostenible al ser consultado sobre qué medidas se pueden tomar en Santa Fe para promocionar el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano.

Más de un centenar de ciudadanos de todo el país que promueven el uso de la bicicleta como medio sustentable de movilidad urbana en las ciudades reunieron este jueves y viernes en el Primer Foro Argentino de la Bicicleta (FAB), que se desarrolló en La Redonda, junto al Parque Federal.
El FAB contó con talleres, paneles, exposiciones y debates con especialistas locales, nacionales y de otros países como Colombia, Uruguay y Chile. La iniciativa surgió del mismo colectivo nacional, que está conformado por 36 referentes de distintas ciudades de todo el país. Lo que iba a ser la reunión anual de Argentina en Bici, se convirtió en el primer foro, al igual que ocurre en otros países del mundo.
Uno de los participantes fue el dinamarqués Henrik Lundorff, más conocido por los amantes de la bici como “Quique”. Este locuaz interlocutor del colectivo de ciclistas, que se expresa con naturalidad en español, vive en Buenos Aires desde hace cuatro años, toma mate y se siente un argentino más. “Vine a estudiar y me enamoré del país, y luego de quien hoy es mi esposa”, se describió para El Litoral.
“Quique” es Magister en Ciencias Políticas y trabaja como asesor en políticas públicas y movilidad sustentable. Como miembro de la comunidad de promotores del uso de la bicicleta, participó del primer foro que se desarrolló en esta ciudad.
—Lo que parecía un sueño, lo concretaron, están en el 1º Foro Argentino de la Bicicleta...
— ¡Es como navidad para nosotros!, y es muy lindo hacerlo en Santa Fe, celebrando el federalismo del país en la cuna de la Constitución. La propuesta fue elevar el nivel del debate, con distintas posturas para enriquecernos todos los participantes en pos de nuestro objetivo: instalar el uso de la bicicleta en nuestra sociedad.
—Venís de un país en el que la bicicleta ocupa un lugar importante, ¿cómo ves a Argentina al respecto?
— En Dinamarca hacemos todo en bicicleta, en Argentina tenemos un gran desafío, ya que existe una importante inseguridad vial, contaminación y congestión en las ciudades. Entonces lo que yo hago es tratar de promover las políticas del uso de la bicicleta en las ciudades del país.
— Por haber visitado en otras oportunidades a Santa Fe, ¿cómo las ves en cuanto a sus políticas del uso de la bicicleta?
— Creo que se están haciendo avances importantes, como los nuevos estacionamientos para bicicletas. Es un enorme paso, porque le mostrás al vecino que en el mismo lugar que ocupa un auto entran diez bicicletas. No es para pelear y decir que un vehículo es mejor que el otro, sino que sirve para repensar el espacio público. Entonces, veo que en Santa Fe hay mucha energía apuntando en beneficio del ciclista, pero se puede hacer más.
— ¿Qué se puede hacer en Santa Fe para promover el uso de la bicicleta?
— Se debería peatonalizar y hacer para ciclistas el Puente Colgante, ya que conecta la ciudad con la ciudad universitaria. Esto generaría un gran avance y sería un mensaje a la ciudadanía. Es una obra fácil porque al lado ya cuenta con el puente para otros vehículos, sólo hay que tomar la decisión.
— ¿Las ciclovías en el área metropolitana son positivas?
— Exacto. Aquí, la ciclovía que se proyectó en la Ruta 1 es fantástica. Conectar las zonas interurbanas es muy importante y es factible. Que las autoridades hayan tomado en serio el pedido de los ciudadanos, que no es un reclamo porque suena a pelea, es muy positivo. Hay que pensar en infraestructura para que la gente no circule por una ruta en bicicleta. Entonces, cuando se ejecuta una obra de infraestructura como una ruta, de paso se debe hacer la pequeña obra paralela para el ciclista.
Bicis públicas
Quique Lundorff destacó además las terminales de ómnibus que cuentan con bicicletas públicas para el uso de quienes llegan a la ciudad. “Hay que alentar estas políticas, darles mejores lugares para guardar las bicicletas, seguros y techados”, dijo.
— ¿Qué grado de importancia tiene la promoción de bicicletas públicas para una ciudad como Santa Fe?
— Es muy importante, justamente allí versa el panel del que participé en este foro. La bici pública juega un rol importante en mostrar que se está tomando en serio el tema. Tu bici la tenés en tu casa, en cambio la pública está limitada a que tenés que ir a una bici-estación a buscarla. La inversión para que tenga penetración social es muy grande, entonces hay que aceptar que es una medida entre varias que hay que tomar para promover el uso de la bicicleta. Pero ojo, hay que entender que la bici no lo es todo, sin un buen transporte público y sin espacio para peatones, tampoco sirve, porque la bici sola no soluciona todos los problemas de movilidad urbana.
— Un nodo de tensión en movilidad urbana en Santa Fe es el microcentro, ciudades como Buenos Aires restringieron la circulación de autos y promueven la bici en ciertos horarios, ¿es factible eso en esta ciudad?
— Totalmente. De hecho me sorprende que todavía no se haya hecho, pero sé que es como la fruta madura, no se logra enseguida. La ciudad tiene un uso comercial intenso en esa zona, con muchos peatones, entonces es más fácil de justificar esta medida. Hay que apoyar cada vez que un político le otorga mayor espacio al peatón y el ciclista por sobre el auto. Esto, a su vez, redunda en mayor movimiento económico, porque está comprobado que la venta aumenta.
— ¿Cómo le cambiás la forma de pensar a quien está acostumbrado a llegar a la puerta de la escuela o el trabajo en auto?
— No peleando, así no se logra nada. Si todo el tiempo vas al conflicto, al choque, no generás nada, porque el otro tiene argumentos. El que lleva a su hijo en auto a la escuela quizá lo hace por inseguridad, por miedo a que el niño camine solo unas cuadras. Entonces, en lugar de pelear hay que dialogar y preguntarse: ¿qué tendríamos que darle a ese padre para que sus hijos lleguen a la escuela en bici o caminando? Muchas veces la gente tiene prácticas que son lógicas para ellos mismos, pero a nivel colectivo no lo son. En el ejemplo de la escuela, llegan mil autos al mismo tiempo y generan un caos, pero si todos se preguntan cómo resolverlo, se pueden implementar políticas. Pero siempre mediante el diálogo, nunca ir al choque.
— ¿Cuál es el mayor contraste que encontrás entre una ciudad como Copenhague y Santa Fe?
— La cultura es dinámica, no estática. Hace 35 años Dinamarca era un país totalmente basado en el auto, con embotellamientos en cada esquina. Entonces la gente se preguntó cómo quería vivir y utilizar el espacio público y, de a poco, se empezaron a implementar políticas para el peatón y el ciclista. Entonces hubo rechazos y costó asimilarlo. La gente se quejaba y decía “no somos italianos, queremos usar el auto”. Hasta que poco a poco lo fueron incorporando. En Santa Fe ocurre hoy algo similar. Están en una etapa en la que la gente dice “la bici no es nuestra idiosincrasia, no tiene lugar en esta ciudad”. Así que la única forma de cambiar esto es con pequeñas intervenciones que demuestren que es posible. Lleva tiempo.
— Te pido tres medidas que Santa Fe ya podría implementar en pos del uso de la bicicleta.
— Primero, que se disponga del Puente Colgante para ciclistas y peatones; segundo, una ciclovía recreativa permanente de como mínimo diez cuadras y en una zona relativamente céntrica en la que la gente pueda circular, pasear y los niños aprender; y tercero, construir ciclovías urbanas de calidad para la movilidad, no es sólo pintar una línea en la calle. La gente se mueve en dos centímetros de goma, apoyados sobre sus genitales, entonces el suelo debe ser liso, plano y seguro. Hay que empezar, poner macetas de hormigón en la calle y señalizar. Estamos en camino, y eso es lo importante.







