Último tiro de esquina a favor de Tristán Suárez que iba perdiendo. El arquero no lo pensó dos veces y fue al área rival.

Se trata de Rodrigo Lugo, quien sobresalió en la jornada de la B Metropolitana por su conquista en los segundos finales.

Último tiro de esquina a favor de Tristán Suárez que iba perdiendo. El arquero no lo pensó dos veces y fue al área rival.
Tras una serie de rechazos, Rodrigo Lugo se arrojó de palomita para impactar el balón y convertir el ansiado empate.
Consumada la épica, el arquero de Tristán Suárez confesó que “sabía que algo iba a pasar” y que se tenía confianza. Además, contó que en las divisiones inferiores jugó de delantero.