Con los encuentros que protagonizarán Italia ante Rusia (Grupo F) y la Argentina contra Brasil, el campeón defensor, dará comienzo mañana en el estadio Orfeo de Córdoba el Final Six de la Liga Mundial de voleibol, el tercer torneo en importancia de ese deporte, junto al Mundial y los Juegos Olímpicos.
Italianos y rusos abrirán la competencia a partir de las 17.30; mientras que en el segundo turno, desde las 21, se medirán argentinos y brasileños.
Sin lugar a dudas la calidad del espectáculo estará asegurada, ya que a la etapa decisiva de la liga llegaron los mejores cinco equipos de la fase clasificatoria, destacándose sobre manera el andar de Brasil y Cuba, que accedieron al Final Six con el mejor récord: 11 triunfos y apenas una derrota.
La Argentina no llega de la manera que todos, cuerpo técnico, jugadores, dirigentes y público, esperaban. Las 12 derrotas en la etapa clasificatoria eran inimaginables al comienzo de la competencia, especialmente, teniendo en cuenta la buena campaña realizada por los dirigidos por Javier Weber en la edición de 2009.
Tres puntos, 13 sets ganados, 36 sets perdidos, son los fríos números de la etapa de grupos, pero lo más preocupantes ha sido el rendimiento de un equipo que al menos hasta aquí no ha funcionado como tal.
‘Llegamos preparados para dar pelea a quien esté en frente. Nuestro objetivo es llegar al domingo‘, dijo en estos días el receptor punta argentino Guillermo García.
Y esa empresa no sólo parece imposible por lo que no dio la Argentina, sino porque enfrente tendrá todo el poderío del actual campeón, Brasil, y del subcampeón vigente, Serbia. Estos dos seleccionados no sólo han exhibido un buen rendimiento en conjunto, sino que también tienen individualidades desequilibrantes. Serbia tiene al goleador de la competencia, Sasa Starovic, y los brasileños a un hombre como Leandro Vissotto, quien aparece en los primeros lugares en distintas categoría.
La Argentina parece destinada a realizar o esperar un milagro.
Bastante más parejo asoma el Grupo F, porque en el competirán tres históricos de la competencia. Tanto Cuba como Rusia (subió al podio en las últimas cuatro ediciones) ganaron con comodidad sus respectivas zonas clasificatorias, pero Italia parece decidido a volver a disputar una final, después de seis años, más allá haber batallado con Serbia por el primer puesto del Grupo B. En veinticuatro horas comenzará el espectáculo. Equipos, jugadores y escenario. Todo esta dado para vivir voleibol de primer nivel.
Equipo por equipo, antecedentes y chances
Las selecciones de Brasil e Italia buscarán romper su paridad en la hegemonía de la Liga Mundial de voleibol al disputar desde este miércoles la fase final.
Cuba y Rusia, dos que ya saben lo que es reinar en este certamen, aparecen como los principales obstáculos que deberán sortear brasileños e italianos en el afán por conquistar su noveno título, sin despreciar al siempre peligroso equipo de Serbia y al anfitrión Argentina.
Entre todos los clasificados, la selección "verdeamarelha" es la que llega al "Final Six" de Córdoba con los mejores números y con el alivio que supuso la recuperación de su símbolo y capitán, Giba, quien arrastraba una lesión en el hombro derecho.
El conjunto comandado por Bernardo "Bernardinho" Rezende se impuso con holgura en el Grupo A (integrado además por Bulgaria, Holanda y Corea del Sur), al sumar 30 puntos, producto de 11 victorias, una derrota, 33 sets a favor y 16 en contra.
En la fase de grupos sobresalieron Leandro Vissotto, quinto máximo anotador y octavo en efectividad ofensiva, Bruno Rezende, quinto mejor armador, y Mario Da Silva, segundo en su prestación como líbero, tercero en la recepción y sexto en la defensa.
Un escalón más abajo se situó Cuba, que ganó el Grupo D (Alemania, Polonia y Argentina) con 29 puntos, como resultado de 11 triunfos, una caída, 33 parciales a favor y 15 en contra.
Entre los de Orlando Samuels destacó el capitán Robertlandy Simón, cuarto mejor bloqueador y quinto en las estadísticas del servicio de toda la Liga.
Idéntica puntuación obtuvo Rusia, que fue primero en el Grupo C (Estados Unidos, Finlandia y Egipto) con un registro de 10 partidos ganados, dos perdidos, 31 mangas a favor y 12 en contra.
A nivel individual, los dirigidos por el italiano Daniele Bagnoli, terceros el año pasado, llegan a Córdoba con el mejor bloqueador del torneo, Dmitriy Muserskiy, quien además está, con 16, tercero en la cantidad de "aces" (saques ganadores) anotados.
El cuarto clasificado fue Italia, que ganó el Grupo B (Serbia, Francia y China) con 28 puntos, tras nueve triunfos, tres derrotas, 33 sets a favor y 15 en contra.
Alessandro Fei, primero en el torneo en el rubro de efectividad ofensiva (55,83 por ciento), y Valerio Vermiglio, tercer mejor armador, fueron las máximas figuras de la selección que entrena Andrea Anastasi.
Pese a haber obtenido el pasaporte a la ronda final como mejor segundo de la fase de grupos, con 26 puntos y después de cosechar nueve éxitos, tres derrotas, 32 parciales a favor y 18 en contra, las estadísticas de Serbia, medalla de plata en 2009, impresionan.
Los dirigidos por el montenegrino Igor Kolakovic tienen al máximo anotador del torneo (241 puntos) y líder en "aces" (21), Sasa Starovic, al tercer atacante en porcentaje de efectividad (51,16 por ciento), Nikola Kovacevic, y al mejor armador, Vlado Petkovic.
Argentina, por su parte, será el sexto equipo de la fase final, pero no por mérito deportivo sino por su condición de dueño de casa, ya que viene de completar la peor campaña en sus 12 participaciones en la Liga Mundial
El conjunto de Javier Weber, que en 2009 obtuvo el quinto puesto, su mejor clasificación histórica en esta competición, perdió, al igual que en 2007, los 12 partidos que disputó este año en el Grupo D ante Cuba, Alemania y Polonia, en los cuales sólo se adjudicó 13 mangas, cayó en 36 y sumó tres puntos.
DYN / EFE




