Luego que un grupo comando de la policía santafesina que, según testigos, entró a los tiros al club y que hubo tiros hasta en la zona de la pileta, donde había muchas familas y se vivieron momentos de pánico, se presentó en el lugar el ministro de Seguridad, Raúl Lamberto junto a otros dirigentes de esta cartera.
Varias personas fueron detenidas y cerca de las 18 estaban en el club el ministro Lamberto y el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Fernando Asegurado, con el presidente de Nuewell’s Guillermo Lorente.
En la zona de parrilleros, en tanto, muchos hinchas expresaban su bronca porque la dirigencia aceptó que se jugara este clásico sin hinchas visitantes y hasta algún miembro de comisión directiva recibió algo más que un insulto subido de tono. También apretaron a reporteros gráficos presentes en el lugar.
Los reclamos no se hicieron esperar, primero recriminaron a Lamberto el accionar policial, al cual el ministro sólo atinó a bajar la cabeza en signo de comprensión, luego cuando la situación no daba para seguir en el lugar y el ministro comenzó a caminar hacia la salida llegaron los insultos para con la policía y también algunos reclamos para con dirigentes leprosos.







