De la redacción de El Litoral
[email protected]

Tamberos e industriales fueron convocados a una reunión en Capital Federal. Algunas empresas bajaron precios a la producción.

De la redacción de El Litoral
[email protected]
Todos los componentes de la lechería argentina tenían previsto reunirse esta tarde para evaluar el futuro de la actividad, después que los productores denunciaran que las industrias resolvieron -unilateralmente- concretar una nueva baja de precios por la leche puesta en tranquera. La reunión fue convocada por el Ministerio de Agricultura y la Secretaría de Comercio de la Nación y confirmaron su presencia dirigentes del Centro de Industria Lechera (CIL) y los tamberos que integran la Asociación de Productores Lecheros de Argentina (Apla).
No obstante, la realidad indica que se avizora una nueva instancia en el conflicto, por lo menos en nuestra provincia. Si bien hay un acuerdo firmado hace 10 días, que desactivó en parte una situación complicada, y que incluyó bloqueos a las usinas, los productores del oeste santafesino recibieron la notificación de una nueva baja, de entre 15 y 20 centavos por litro de la producción que se entregó en julio. Como se recordará, en ese acuerdo quedó establecido que las usinas se comprometían a mantener el precio de junio para la leche que se entregara en julio.
Las dos partes reconocen que hasta ahora la solución no parece fácil y que la situación es básicamente la misma que se vivió hace dos semanas, cuando ante la falta de un acuerdo los productores decidieron tirar más de 300.000 litros de leche.
Esta mañana, Mariano Vidal, con explotación en la zona de Ceres, al noroeste de esta provincia, y dirigente de la Asociación de Productores Lácteos de la Argentina (Apla), comentó a El Litoral, desde Capital Federal, donde aguardaba concurrir a la trascendente reunión antes mencionada, que las versiones indicaban que las empresas Milkaut y Corlassa ya habían realizado las liquidaciones con bajas entre 15 y 17 centavos por la leche entregada en julio.
El productor admitió que otras empresas, entre ellas, Williner y Verónica, todavía no efectuaron dicha liquidación y que habrían resuelto no proceder a la baja de precios.
En el sector, se admitió que si todo ello se confirma, la relación volverá a tensarse, “porque el objetivo industrial sigue siendo el de llevar a unos $ 2,50 el valor de la materia prima. Eso, para nosotros, es inaceptable. Si hay un compromiso firmado deberán cumplirlo”, dijo otro vocero de Apla.
Ley de abastecimiento
Por otra parte, hoy trascendió que la industria láctea podría convertirse en el primer sector al que se le aplique la nueva ley de abastecimiento que sancionó el gobierno el año pasado. Ante la decisión de las usinas lácteas de no dar marcha atrás con una rebaja en el precio al que les compran la leche a los tamberos, la Secretaría de Comercio ya les informó a las empresas fabricantes que está estudiando avanzar con una medida de este tipo.
Pero fuentes de la Secretaría de Comercio negaron que se haya amenazado a las empresas con la aplicación de la ley y se limitaron a afirmar que “se está estudiando la distribución de la renta en la cadena” de producción. Sin embargo, en una empresa del rubro y fuentes de los tamberos confirmaron a este diario que la amenaza oficial de avanzar con la aplicación de la polémica ley existió.
“El acuerdo no es claro”
El presidente de la Asociación de Productores Lecheros (APL), Raúl Cata, sostuvo que el último “acuerdo lácteo” después del bloqueo de los trabajadores de la industria a las plantas elaboradoras “no consiste en nada, no es claro. Algunas instituciones gremiales decidieron sentarse a una mesa, pero el planteo de los problemas los productores lo venimos haciendo desde el año 2011, mientras que la industria lechera parece creer que no hay ningún problema. Ahora en el acuerdo, lo único que se resalta es que se van a sentar a una mesa de diálogo”, resaltó.
Explicó que “el tambero hoy cobra 3 pesos el litro de leche, tras la baja de precios anunciada de noviembre pasado, que llevó en forma retroactiva desde 3,30 pesos a 3 pesos el litro. En marzo del año pasado, la Mesa Nacional Lechera pidió el mismo precio de los uruguayos, de 0,45 dólares el litro, alrededor de 3,60 pesos. Pero entonces se dijo que si pagaban más de 3 pesos, autoridades les cerraban las exportaciones, no les daban los permisos de exportación. Ahora, se ve la explosión de los problemas. Pasa con las avícolas y en la leche se produce hasta la intervención del gremio de los obreros de las empresas procesadoras. El problema también, es que en Argentina hay 34.000 empleados, mientras que en Nueva Zelanda, que procesa el doble, hay 10.000”, manifestó.