Un joven de 28 años, hijo de padres desaparecidos durante la última dictadura militar, fue restituido días atrás a su familia, que lo buscó durante 28 años, anunció la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Se trata de Sebastián, quien nació el 27 de marzo de 1978, durante el cautiverio de sus padres, Gaspar Onofre Casado y Adriana Leonor Tasca, quienes están desaparecidos desde fines de 1977, explicó la titular de Abuelas, Estela de Carlotto. Carlotto, los abuelos maternos, una tía y un primo de Sebastián ofrecieron esta tarde una conferencia de prensa para dar a conocer la noticia de que había sido recuperado el nieto número 82 de la asociación. Según contaron los familiares, Sebastián confirmó que era hijo de desaparecidos el 9 de febrero último, cuanto también se enteró que tiene a tres de sus cuatro abuelos vivos, gran cantidad de tíos, primos y sobrinos. Los abuelos de Sebastián, Angela Barili de Tasca y Giordano Bruno Tasca, oriundos de Mar del Plata; la tía, Josefina Casado; y el primo, Mario Frías, relataron la emoción que vivieron durante el encuentro y los primeros diálogos que mantuvieron con el joven restituido. Todos coincidieron, al igual que Estela de Carlotto, que la confirmación de la identidad de Sebastián constituye "un triunfo de la verdad sobre la impunidad". La investigación De acuerdo con la investigación realizada por Abuelas, la madre de Sebastián estuvo cautiva en el centro de detención ilegal conocido como La Cacha, y el padre, en la ESMA, y ambos fueron vistos con vida por última vez en diciembre de 1977. Apenas nació, Sebastián -a quien sus padres planeaban llamarlo José- fue entregado por un oficial del Ejército a una familia conocida suya, quien lo inscribió como hijo propio con la ayuda de una médica de la policía bonaerense, implicada en otras apropiaciones. No obstante, según lo relatado por Carlotto, el joven "tuvo dudas" sobre su origen y se puso en contacto con la Asociación en enero del año pasado, luego de leer un artículo en el mensuario que distribuye la entidad y en el que casualmente aparecía mencionada su abuela verdadera. "El encuentro con Sebastián fue para nosotros una enorme alegría; él conoció su verdad y su entorno familiar", expresó Carlotto, quien excusó al joven de no haber participado de la conferencia de prensa por "respeto a sus tiempos". Los primeros pasos de la investigación fueron dados por la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), donde recién el 29 de septiembre de 2005 se abrió el legajo con el caso de Sebastián cuando el joven por fin se decidió a realizarse los análisis de sangre. El jueves último, Sebastián recibió la noticia de que en un 99,9 por ciento pertenece al grupo familiar Casado-Tasca, y en los últimos días se reunió con parientes. Fuente: Télam




