Un sacerdote estadounidense compareció ayer ante el tribunal de Toledo (Ohio, norte) para enfrentar el juicio por el asesinato, hace 26 años, de una religiosa en un ritual satánico. "Quizás haya tomado 26 años resolver este homicidio, pero lo hemos hecho. Más vale tarde que nunca", dijo Dean Mandros, fiscal de la causa contra Gerald Robinson, de 68 años, quien compareció en la corte vestido de sotana pese a haber sido suspendido por la Iglesia. En abril de 1980, poco antes de la Pascua, el cuerpo de la hermana Margaret Ann Pahl, de 71 años, fue encontrado envuelto en un mantel de altar en la sacristía de la capilla del hospital de Toledo, de la que Robinson era capellán. Pahl fue estrangulada y apuñalada 31 veces, con tajos que formaban un crucifijo invertido sobre su pecho. Estaba en el piso, semidesnuda y con su ropa interior a la altura de sus tobillos. El caso no pudo ser resuelto ya que el único elemento de que disponían los investigadores era un cortapapel incautado en el apartamento del clérigo pocos días después, pero que los forenses no pudieron en su momento vincular al homicidio. El caso fue reabierto en 2003, luego de que una mujer denunciara haber sido violada por sacerdotes que realizaban ritos satánicos y orgías sadomasoquistas, y entregara una lista en la que figuraba el nombre de Robinson. Un año más tarde, el cura fue inculpado por la muerte de Pahl. De ser encontrado culpable, Robinson podría ser condenado a cadena perpetua. AFP




