El ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Nadalich, descartó hoy que se vaya a pagar un aguinaldo especial para las fiestas de fin de año para los beneficiarios de planes sociales, como reclaman varias organizaciones piqueteras, y aclaró que habrá ayuda puntuales a familias vulnerables. La reacción de los dirigentes piqueteros no se hizo esperar, ya que repudiaron la medida y advirtieron, como en el caso de Raúl Castells, que el gobierno ``está empujando a la gente hacia los supermercados'', en alusión a los saqueos de 1989 y 2001. ``No sé lo que significa ese proceso (por aguinaldo piquetero), lo que va a haber es ayuda a familias vulnerables, asistencia en la coyuntura. No son iguales para todos los casos, se atenderá más a aquel que más necesita'', sostuvo esta mañana Nadalich en Casa de Gobierno. El ministro hizo estas declaraciones tras participar de la audiencia donde el presidente Néstor Kirchner recibió el último informe de desarrollo social sobre la Argentina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que le entregaron las autoridades de dicho organismo. Recordó que el Ministerio está desarrollando una permanente tarea asistencial y que ``se está dando respuesta a cada una'' de las familiares necesitadas. Cuando DyN le preguntó si se estudiaba la posibilidad de incrementar el año próximo los subsidios para desempleados, el ministro remarcó que ``la idea es promover cada vez más trabajo genuino'', integrando todos los programas de ayudas sociales en el Plan Familia y desarrollar acciones productivas. ``Llamamos a la reflexión a los funcionarios. Les pedimos que reconsideren el quite de becas, de alimentos a comedores, porque eso empuja a la gente a los supermercados'', dijo por su parte Castells ante una consulta de DyN. Castells, quien se encontraba al frente de una movilización piquetera frente al Ministerio de Desarrollo Humano y Familia, en La Plata, en reclamo del pago de subsidios, recordó ``las situaciones más que lamentables que vivimos en el '89 y en 2001''. ``Con toda humildad y respeto, le pedimos al ministro (Juan Carlos Nadalich) que no empuje a la gente a los supermercados''. Por su parte, Néstor Pitrola, del Polo Obrero, dijo también a esta agencia que la medida ``confirma la característica del nuevo gabinete, contrario a la redistribución de la riqueza''. Afirmó que la decisión de no pagar aguinaldo ``confirma la característica del nuevo gabinete, contrario a la redistribución de la riqueza y en favor del congelamiento a los jubilados, a los desocupados, a los estatales''. Además, dijo que esta medida constituye ``un ataque al derecho al aguinaldo de los que ganan 150 pesos, en medio de un cuadro de carestía galopante que no piensa detener el Gobierno, como está a la vista''. En este sentido, afirmó que ``la política de control de precios es una cubierta para atacar los salarios obreros y congelarlos, e incluso disminuirlos, como en el caso éste del aguinaldo''. Adelantó que la noticia ``va a caer como una bomba entre los compañeros. Ya había un pronóstico negativo, pero la confirmación es un ataque a los más necesitados'', advirtió. Pitrola afirmó que su organización retomará su presencia en la calle el día 20, con una movilización desde Congreso hasta Plaza de Mayo. Toda la información en la edición vespertina de El Litoral




