Hoy se dará la rara chance de disfrutar un 29 de febrero de los ñoquis de la suerte, debido a que 2008 es año bisiesto; y quien no la aproveche, deberá esperar al 2012 para tener otra oportunidad.
El origen del año bisiesto
Normalmente, febrero trae 28 días; pero para compensar el desfasaje del calendario civil con el tiempo solar, cada cuatro años se le agrega un día y así resulta de 29 y el año de 366.
A ese año largo se lo llama bisiesto, porque tiene un "dies bis sextus ante Kalendas Martias" (tradúzcase: día que se agrega al sexto antes de la calendas de marzo), tal la costumbre de los antiguos romanos de contar el tiempo hacia atrás.
Ellos dividían el mes en tres partes: calendas (día 1), nonas (día 7) e idus (día 15); y a partir de ellas, retrocedían: así, por ejemplo, el día 8 era el séptimo antes de los idus, porque faltaban siete días para el 15.
A partir de que el calendario juliano introdujo los bisiestos, se determinó que cada cuatro, hubiera un año de 366 días, y para ésto se le hizo un "bis" al 23 de febrero, sexto día antes de las calendas de marzo, de donde surgió "bis-sexto" o bisiesto.
Cuando se dejó de contar en calendas, nonas e idus, se convino que ese "bis" fuese agregado al último día de febrero.
¿Es mufa?
Popularmente se acepta que trae "suerte" comer ñoquis los 29, pero para que sea posible en febrero, el año debe tener 366 días, y entonces se cruza otra superstición: los bisiestos son "mufa".
¿Lo son? Para los antiguos romanos, "mufa" era todo febrero, un mes maldito, destinado a la expiación y dedicado a los muertos, durante el que nadie viajaba ni se casaba. Pero también consideraban "mufa" a toda cifra par.
Así, si bien un febrero de 29 días podía resultarles menos patético que de 28, el problema se planteaba con el año, que en tal caso traía 366 días, cifra par, y por tanto, maléfica.
De allí surgió el mito de que el año bisiesto no es bueno para nada; pero si hubieran conocido la cábala de los ñoquis del 29, otra hubiese sido la historia.
Los ñoquis del 29
Esta pasta se hacía originalmente con harina; los de papa recién aparecieron en 1880, debido a una huelga de molineros que dejó a Italia sin trigo y hubo que hacerlos con puré.
La tradición de comerlos sobre monedas viene de Venecia, donde los ricos hacían una "ñoquiada" para convidar a sus parientes pobres, a los que debajo del plato les colocaban disimuladamente unas liras para que pudieran mantenerse todo el mes.
La costumbre llegó con la inmigración y obtuvo aquí su día fijo, el 29, fecha de pago en el empleo público: quienes aún no habían cobrado, los comían para que el salario no se demorara.
Desde entonces se cree que comer ñoquis los 29 augura suerte; pero si este argumento no basta, sépase que el 2008 fue declarado por Naciones Unidas "Año Internacional de la Patata" para estimular su cultivo en los países en vías de desarrollo.
Sucede que este tubérculo andino, de fácil plantación y rápido crecimiento, tiene más calorías, proteínas, calcio, vitamina C y penicilina que cualquier otro, lo que lo hace ideal para mantener la salud y erradicar el hambre y la pobreza, sin necesidad de que venga ningún tío rico a colocar dinero debajo del plato.
Fuente: Télam




