El seleccionado argentino Sub-23 superó hoy sin problemas 2-0 a Serbia en el estadio Pekín, terminó primera en el Grupo A y el próximo sábado en Shanghai, desde las 10, enfrentará a Holanda por los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Beijing. Ezequiel Lavezzi, de penal, en el primer tiempo y Diego Buonanotte, de tiro libre, en el complemento, anotaron los goles del conjunto de Sergio Batista.
Con el pase a cuartos asegurado previamente, el partido sirvió para que el técnico argentino revervara algunos hombres y probara variantes como de hacer jugar a Javier Mascherano de líbero y a Ezequiel Lavezzi como único punta, asistido por José Sosa, Angel Di María y Diego Buonanotte. Argentina tuvo un comienzo dinámico y fue superior a Serbia porque aprovechó el ancho de la cancha, sobre todo con Di María.
El ex Rosario Central fue una pesadilla por el costado izquierdo para los defensores europeos y se juntó bien con Diego Buonanotte para generar el juego ofensivo del equipo. En el mediocampo se destacó Ever Banega, quien con su despliegue entregó siempre la pelota limpia a los generadores de fútbol. Lavezzi fue importante cuando se lo buscó porque arrancó de atrás y se hizo difícil de tomar.
El jugador del Nápoli estuvo flojo en la definición porque si no Argentina tendría que haber ganado la etapa inicial por más goles. El tanto se generó a los 11 minutos por un gran pase de derecha a izquierda de Banega a Di María, quien entró al área y fue derribado por el defensor Marko Jovanovik. Lavezzi se hizo cargo del penal con un fuerte remate al lado del poste derecho del arquero serbio.
A partir de allí, Argentina dispuso de chances para aumentar, aunque también tuvo algunas pequeñas fallas en su improvisada línea de tres defensores que le permitieron al rival generarle peligro al portero Sergio Romero.
En el segundo tiempo, Argentina monopolizó la pelota y bajó su intensidad a la hora de atacar. Serbia, por su parte, se adelantó de a poco y con tiros desde fuera del área inquietó al arquero argentino. A los 9, Gojko Kacar sacó un tremendo remate que Romero envió al córner.
Argentina no aceleraba y por eso agrandaba a un rival que no tenía herramientas necesarias para alcanzar el empate. El ingreso de Lautaro Acosta le dio a los albicelestes desborde por derecha. A los 34, Nenad Tomovic tomó al ex Lanús dentro del área y del penal se encargó Di María. El ex Central pateó dos veces y en ambos su disparo fue tapado por Vladimir Stojkovic.
En la primera ejecución, el árbitro prohibió la jugada porque el arquero se adelantó y luego sí, otro vez la pelota fue al mismo lugar y el serbio sacó por un costado. A ocho minutos del final, Buonanotte ejecutó de manera magistral un tiro libre desde el costado derecho que se metió al lado del palo izquierdo. Los serbios fueron pura impotencia en el final y se quedaron con diez hombres por una doble amonestación de Dusko Tosic.
La ventaja fue justa para Argentina por lo hecho en la primera parte. Ahora, llegará el momento de jugar mano a mano, terminar de hacer pruebas y sacar a relucir las condiciones para volver a quedarse con la medalla de oro.
Fuente: DyN






