El grave hecho ocurrió a la medianoche en una de las tradicionales fincas que se ubican sobre Grand Bourg al 3700, en cercanías de la Costanera santafesina.
En el interior de esta casa se encontraban los integrantes de un matrimonio, compartiendo una cena con amigos.
Minutos antes de la medianoche la velada había llegado a su término, por lo que la visita solicitó un taxi para retirarse.
Tras la llegada del vehículo de alquiler, se abrió la puerta de la casa. Y éste fue el fatídico momento que aprovechó un sujeto, el que apareció de repente y se ganó el interior del inmueble.
El recién llegado era una persona no mayor de 25 años, estaba bien vestido, y cubría su rostro a medias con una gorra y también con el cierre de una campera subido hasta la nariz. ``Sólo se le veían los ojos'', dijo hoy una de las víctimas.
Bajo amenazas de muerte el rufián _que portaba un arma de grueso calibre_ obligó a sus víctimas a encerrarse en un baño. En un intento por disuadir al ladrón, uno de los hombres le entregó dinero. Pero ello no conmovió al delincuente que siguió sus planes y reiteró la orden de encerrarse en el baño.
Ya con el ``campo despejado'' el individuo requisó toda la casa, donde se hizo de distintos elementos de valor. Entre ellos figuran una Notebook; algunas alhajas, un arma deportiva y un equipo de música, entre otras cosas.
Para culminar su ``trabajo'' el sujeto se hizo de las llaves de un Ford Fiesta, propiedad de una de las víctimas_ y escapó velozmente con rumbo desconocido.
Minutos después el grupo se liberó y denunció el hecho en la seccional 3ra. de policía.
Ya en horas de esta mañana, se supo que el automóvil fue encontrado abandonado en un descampado.




