El Banco Central de la República Argentina y el Banco Popular de China celebraron un preacuerdo para realizar un swap o canje de monedas, por una suma equivalente a los 10.000 millones de dólares.
Un swap de monedas es una operación de canje, por el cual cada parte accede a la divisa de la otra, entregando a cambio una suma equivalente en su propia moneda. En este caso, Argentina podrá acceder, en caso de considerarse necesario, a un máximo de 70.000 millones de yuanes entregando en contrapartida la suma equivalente en pesos (hasta unos 37.000 millones de pesos, aproximadamente).
Ayer se reunieron en Medellín, el presidente del Banco Central de China, Zhou Xiaochouan, y el titular de la entidad monetaria argentina, Martín Redrado, en un aparte de la cumbre del BID.
Las fuentes señalaron que “el período efectivo del entendimiento sería de 3 años y podría extenderse a partir del acuerdo de ambas partes”. Al vencimiento, la operación debe ser revertida.
Este tipo de acuerdo, denominado contingente, contempla que las “transacciones, es decir la provisión de liquidez en la moneda del otro país, se efectúan realmente sólo cuando es necesario y adecuado”.
De esta forma, la entidad monetaria tiene disponible la liquidez, sin que ella necesariamente sea utilizada. Además, ninguna de las partes paga un costo o tasa de interés mientras los montos en moneda del otro país no sean utilizados.
Si la Argentina tomara yuanes, podría salir al mercado internacional a comprar dólares o euros, las monedas utilizadas para las transacciones internacionales.
Los antecedentes
Existen acuerdos entre los bancos centrales de países avanzados (por ejemplo, la Reserva Federal de EEUU con el Banco Central Europeo, con el Banco de Inglaterra y con el Banco Central de Japón), pero el caso chino tiene hasta hoy una limitación regional.
“El mismo Banco Popular de China -el cuarto banco central del mundo en importancia- ya tiene acuerdos celebrados con los 10 países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), destacándose los convenios firmados con los bancos centrales de Corea del Sur, Malasia e Indonesia”.
En la entidad que conduce Martín Redrado destacan que el yuan es en la actualidad “una de las divisas que está comenzando a gravitar con fuerza en los mercados monetarios y que gozará de creciente liquidez en los mercados internacionales”.
“Por ello, en nuestro caso, la posibilidad de acceder a una significativa suma de yuanes, entregando pesos a cambio, equivale en la práctica a poder reforzar nuestra posición financiera, si se entiende que las circunstancias lo ameritan”, subrayó la fuente.
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