El director de aduanas, Ricardo Echegaray, ordenó realizar un monitoreo sistemático de las alertas nacionales e internacionales referidas a las restricciones impuestas por los diferentes países sobre la utilización y el consumo de productos que puedan generar -entre otros- daño sanitario o ambiental.
En este orden de ideas, el abanico de mercaderías sobre las cuales se ejercen estrictos controles barre desde juguetes que no cumplan con las normas Iram que los regulan para su importación hasta alimentos, cosméticos, medicamentos, neumáticos, cascos para motociclistas y todo otro producto que, por riesgo para el usuario, deba ser avalado previamente por los organismos certificadores nacionales, que para cada caso imponen las distintas normas asociadas.
En tal sentido, y específicamente para el rubro juguetería, la Dirección General de Aduanas exige que los bienes que se importan cumplan las Normas de Seguridad en Juguetes, las que establecen los requisitos físicos, mecánicos, de inflamabilidad, de migración de elementos, de seguridad eléctrica, etcétera, los cuales deben ser certificados previamente por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti). Tales certificaciones constituyen un requisito obligatorio y excluyente para autorizar su ingreso al país.
Al detectarse incidentes acaecidos en diversos países, referidos a fallas de construcción de productos o agregado de pinturas con pigmentos cuya migración al usuario pudiere resultar perniciosa para su salud, la aduana argentina emitió alertas a la totalidad de las áreas operativas nacionales, de manera que permitan detectar física e informáticamente cualquier pretensión de importación de aquellos productos que hayan sido restringidos en los mercados extranjeros.
Decomiso masivo
El gigante estadounidense del juguete Fisher-Price (grupo Mattel) anunció el jueves el retiro de un millón de artículos fabricados en China sospechosos de contener pinturas tóxicas.
Tras varios casos de este tipo de empresas que comercializan productos made in China, ahora Fisher-Price pide la devolución de 967.000 juguetes vendidos en Estados Unidos desde el mes de mayo, de 80 modelos distintos, como algunos de Sesame Street (Barrio Sésamo).
``La pintura de algunos puede contener más plomo que el permitido'', señala un comunicado de la compañía.
Algunos de los artículos son instrumentos musicales de juguete y la mayoría de las figuras sale en la programación infantil de la televisión estadounidense.
En junio, el importador de juguetes estadounidense RC2 Corp llamó a retirar 1,5 millones de pequeños trenes de madera por su pintura (sospechosa de tener, igualmente, alto índice de plomo). Estos juguetes habían sido vendidos desde enero de 2005.
El plomo es tóxico y muy perjudicial para la salud de los niños, a los que puede causar problemas vasculares y neuronales.
En las últimas semanas, ha aumentado la preocupación por la seguridad de los productos chinos, entre ellos, dentífricos.
Además, miles de mascotas en Estados Unidos resultaron envenenadas por aditivos en alimentos importados de China.
Por su parte, el gobierno chino insistió este jueves en que ``más del 99 %'' de sus exportaciones son seguras.
“Mercado paraguayo”
Ropas, CD y calzados son los artículos falsificados preferidos por los paraguayos, según una encuesta sobre la incidencia de este tipo de productos y que publicó hoy la prensa del vecino país.
El 93,1 por ciento de mil entrevistados declaró haber comprado ropas de marca falsificada, el 79,7 por ciento discos compactos y el 73,2 por ciento calzados, según la encuesta encargada por la Cámara de Comercio Paraguayo Americana.
En la preferencia también aparecen, aunque en menor proporción, otras mercancías como carteras, anteojos, perfumes, relojes, electrónicos y programas informáticos.




