Una cancha de fútbol ubicada en Lavaisse al 1900, entre Marcial Candioti y Alvear está en pésimas condiciones hace un mes. El pasto tiene casi un metro de alto a su costado y es una situación peligrosa para la gente que vive entre el barrio Sargento Cabral y María Selva, en donde los chicos juegan al fútbol.
Iluminación y basura
La iluminación de la cuadra es regular, antes había un foco al lado de la cancha por donde pasa la ciclovía, pero se quemó y además también se robaron el cable. Durante la noche no hay luz en ese sector y resulta peligroso para los vecinos.
Además, se amontona basura y ahora que cortaron árboles hay una montaña de ramas y hojas muy cerca, que complica la visibilidad y a esto se le suma al pasto que no se corta hace un tiempo. Por otra parte, algunas personas que no son del barrio llevan basura para tirar ahí y lo utilizan como un baldío.
Reclamos y accidentes
Francisca Puntillo, una vecina que vive hace más de treinta años en frente de la cancha, transmitió su preocupación en un diálogo con El Litoral y dijo que “a veces se hacen reclamos -a la Municipalidad- pero no pasa nada”. Además, el pasto se puede observar en la misma situación a lo largo de una cuadra.
“Hace quince días hubo un accidente en la esquina porque el pasto no deja ver bien a los automovilistas”, según informaron Miguel Garófalo y Juan Diconza, dos vecinos que viven cerca de la cancha. Además, Miguel y Juan admitieron que cada tanto se produce algún choque por esta situación y condición en la que se encuentra el lugar.
Por otra parte, Garófalo y Diconza afirmaron que “los chicos del barrio siguen yendo a jugar a la cancha porque no tienen otros espacios verdes”.
Nadie los corta
Una canchita de fútbol entre pastizales
Los chicos siguen jugando en el lugar porque no tienen otro espacio verde cerca. Alrededor tiene pasto de casi un metro de alto. Los yuyales se prolongan hasta una cuadra entera.

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