'Diablo', 'tirano' y 'mentiroso": el presidente venezolano Hugo Chávez no escatimó críticas contra George W. Bush, en un discurso ante la Asamblea General de la ONU en el que dijo que su par estadounidense destila olor 'a azufre' y es una amenaza para la humanidad. 'Ayer estuvo el diablo aquí. En este lugar aún huele a azufre', expresó Chávez como prolegómeno de un discurso que acaloró a la 61a. Asamblea General de las Naciones Unidas. Segundos después, se persignó y miró hacia el cielo. Mostrando el libro 'Hegemonía o supervivencia' del escritor Noam Chomsky, intelectual izquierdista estadounidense crítico de la política de Washington, Chávez dijo que Bush habló en la ONU el martes 'como el amo del mundo'. Chávez, aplaudido al final de su discurso, dijo que el jefe de la Casa Blanca fue a la Asamblea a promover una 'falsa democracia de las élites', una 'democracia a bombazos'. 'Por todos los lados ven extremistas, los imperialistas. No somos extremistas, lo que pasa es que el mundo está despertando. Nos llaman extremistas porque insurgimos contra el imperialismo', sostuvo Chávez. Si los pueblos de Afganistán, Irak o Líbano pudiesen le dirían a Bush '¡Imperio yankee, go home! Eso es lo que le dirían los pueblos del mundo', exclamó el mandatario venezolano. Afirmando que 'un psiquiatra no estaría de más' para explicar el discurso de Bush del martes, Chávez dijo que 'la pretensión hegemónica del imperialismo americano pone en riesgo la existencia de la especie humana'. 'No podemos permitir que eso ocurra, que se consolide la tiranía mundial (...) Ellos quieren imponer un modelo democrático particular, a base de cañonazos', insistió. Ante la Asamblea General, Chávez se refirió asimismo a la reciente ofensiva israelí contra Hezbolá en Líbano, acusando a Washington de apoyarla, y criticó que Bush lamentase durante su discurso la destrucción ocasionada, afirmando que se trató de 'fuego imperialista de Israel'. El mandatario venezolano acusó asimismo al gobierno estadounidense de tener un doble rasero con el terrorismo y puso como ejemplo el caso del cubano-estadounidense Luis Posada Carriles. '¿Donde está el más grande terrorista de este continente?', se preguntó Chávez durante su discurso. 'Está aquí en Estados Unidos protegido por este gobierno' -respondió- 'Luis Posada Carriles se llama este terrorista'. Posada Carriles, de 78 años, se encuentra detenido en El Paso (Texas, suroeste) desde mayo de 2005 por entrar ilegalmente a EE.UU., y tiene una orden de deportación pendiente. Venezuela lo requiere por organizar desde su territorio un atentado contra un avión cubano en el que murieron 73 personas en 1976, mientras que Cuba lo acusa por atentados contra hoteles en La Habana en 1997 -con un muerto- y contra intereses cubanos en el extranjero al servicio de la CIA. AFP




