Después de varios reclamos, los vecinos de San Martín al 3300 pudieron descansar el viernes y sábado por la noche. Una discoteca de esa cuadra fue clausurada de manera preventiva hasta que se tomen las medidas necesarias para evitar los ruidos molestos que ponían los pelos de punta a los que viven en la Recoleta santafesina.
“El boliche fue clausurado preventivamente hasta tanto los propietarios aseguren las condiciones para cesar el daño en la salud y la tranquilidad de los vecinos. Este tipo de medidas no apuntan a penalizar, sino a solucionar lo más rápidamente posible un problema que afecta al bienestar de quienes viven cerca de una confitería bailable”, aseguró el secretario de Control Municipal, Cornelio Collins.
“Hace 27 años que vivo en la Recoleta. Cuando me mudé esto era otra cosa, mucho más barrio y tranquilo. Hace años que los fines de semana no puedo pegar un ojo. Es como si tuviera el boliche adentro de mi casa, con los vidrios vibrando toda la noche. Cuando este viernes no sentí ruidos, no lo podía creer. Por primera vez pude descansar el fin de semana”, contó María del Carmen, que vive en frente del local clausurado.
Denuncias, intimación y clausura
Desde que comenzó esta gestión, la Secretaría de Control ha puesto la mirada en discotecas, bares y restaurantes.
Collins relató que a raíz de las denuncias recibidas por los vecinos se intervino, convocando a los propietarios de la confitería bailable: “Les pedimos que corrigieran la emisión de sonidos. Después hicimos controles reiterados para ver si los ruidos disminuían, pero como no notamos una reducción considerable, corrió una intimación. El problema no se solucionó y tuvimos que clausurar el local hasta que se garantice la solución”.
En este momento, la Secretaría ha recibido una actuación por parte de los propietarios en la que se propone un mecanismo que está siendo evaluado. Además de la clausura preventiva, deberá intervenir el Tribunal de Faltas para implementar el proceso correspondiente y definir la responsabilidad de los propietarios.
Por otra parte, el secretario contó que no sólo han recibido denuncias por discotecas, sino también por bares y restaurantes.
Hace unos días fue clausurado un restaurante del barrio Candioti Sur por falta de insonorización. “En este caso también se dictó la clausura preventiva. Pero a las pocas horas ya habían solucionado el problema”, señaló.
En la costa
Durante la temporada de verano algunos boliches se trasladan a la zona de la Costanera Este o a la vera de la Ruta Provincial N°1.
Consultado acerca de las habilitaciones para funcionar en estos puntos, Collins comentó que se están renovando algunos contratos en la costa este y se están definiendo las precisiones para determinar cuándo un emprendimiento podrá desarrollar este tipo de actividades. Asimismo aseguró que para fin de año habrá importantes novedades en materia de reglamentación de las confiterías bailables.






