La Gendarmería Nacional secuestró en Salta más de un kilo de cocaína que estaba escondida en una silla para bebé que era transportada en un ómnibus de larga distancia, informó este viernes esa fuerza de seguridad.
Se explicó que la droga fue descubierta gracias al olfato de un perro antinarcóticos llamado "Alf", que alertó a los gendarmes.
El valor de la cocaína secuestrada ascendería a unos 10.200 mil pesos, añadió Gendarmería.
La fuerza detalló que personal del "Escuadrón 52 Tartagal" estaba realizando un control sobre la ruta nacional 34 en el paraje "Río Caraparí", donde inspeccionó un micro que se dirigía desde Salvador Mazza a la capital salteña.
Al llegar a las bauleras de equipajes los gendarmes fueron alertados por un "cambio de actitud" del perro detector de narcóticos llamado "Alf" ante una silla alta para comer de bebés construida con madera rústica, dijo la Gendarmería en un comunicado.
Así, los efectivos descubrieron que en la mesa rebatible de la silla había ocultos dos paquetes rectangulares que contenían poco más de un kilo de cocaína.
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