Una jueza del fuero laboral de Rosario condenó a una empresa láctea a resarcir económicamente a una empleada que, además de haber sido acosada sexualmente por un ex gerente de la sucursal Rosario de esa firma, fue despedida de su trabajo. El fallo no tiene antecedentes en los Tribunales provinciales y "deja asentado un precedente muy importante", indicaron tanto el abogado de la mujer, Víctor Luna, como la titular del Instituto de Estudios Jurídicos y Sociales de la Mujer (Indeso), Mabel Gabarra, quien había recibido en primera instancia la denuncia de la joven hace cuatro años. El caso que motivó el fallo de la Justicia rosarina ocurrió en 2002, cuando una empleada de la firma Mastellone, quien en ese momento tenía 23 años de edad y seis de antigüedad en la compañía, denunció que uno de los gerentes de la empresa la "hostigaba sexualmente". Luego de varias reuniones en las que se planteó el problema, la empresa despidió al gerente, pero también a la empleada, quien frente a esa situación pidió ayuda en el Instituto de Estudios Jurídicos y Sociales de la Mujer (Indeso), y comenzó un tratamiento psicológico. El pleito El pleito judicial se inició en 2002, cuando la muchacha de 23 años, separada y con un hijo, se presentó en el juzgado Laboral Nº2, que conduce Adriana Mana, quien esta semana falló en primera instancia a favor de la joven. Según señala el fallo, la joven sufrió el acoso sexual del gerente de la empresa láctea "durante un prolongado período". Pero la mujer no sólo había padecido el hostigamiento en el trabajo, sino que además la Justicia comprobó a través de las empresas de telefonía que recibía una "cantidad de llamadas provenientes tanto del número telefónico de la empresa como del celular" del gerente fuera del horario de trabajo. Mastellone Hermanos conocía la situación porque le había sido planteada en dos reuniones realizadas con los directivos de la firma a través del sindicato, la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la Argentina (Atilra). El fallo advierte que en un primer encuentro la delegada gremial, Cecilia Ramírez, expuso a los representantes de la empresa que "la ausencia de joven se debía a trastornos psíquicos ocasionados por el acoso sexual sufrido por parte del gerente". Y en una segunda reunión, según el testimonio del titular del sindicato, Edgardo Barbero, fue la propia mujer la que relató ante el gerente de Recursos Humanos de la firma, Jorge Roldán, el acoso que estaba padeciendo. Despedidos Para la empresa la solución fue despedir no sólo al gerente acusado del hostigamiento, sino también a la empleada, lo que le produjo -según se desprende de la decisión judicial - "trastornos de carácter psíquico, moral, social, familiar y laboral". La magistrada determinó que la mujer "efectivamente fue víctima de acoso sexual por parte de su superior jerárquico, por haber sido perseguida dentro y fuera de su ámbito de trabajo, y siendo discriminada por el resto de la comunidad laboral, derivando en su despido". Por eso, condenó a la empresa a indemnizarla "por despido discriminatorio, atento al acoso sexual del que fuera víctima". Además, "probado el despido discriminatorio" deberá pagar una indemnización "por daño moral" que la magistrada estipuló en 12 mil pesos. A eso se suma también la indemnización "por daño psíquico", ya que la pericia psicológica determinó que la mujer "es un sujeto depresivo" y que padece "importantes repercusiones en la esfera afectiva y en la interrelación con el medio". Por eso, la empresa también debe abonar el costo del tratamiento, que se definió en 3.360 pesos. Ahora resta esperar la segunda instancia, ya que la firma apeló el fallo de Mana y espera la respuesta de la Cámara de Apelaciones.




